Publicada en

La casa fantasma

La Casa Fantasma

“Habito, lo sé, en una solitaria casa
Que hace muchos veranos desapareció,
Salvo las paredes del sótano ningún rastro dejó,
Muros donde se abate la luz del día,
Donde las fresas salvajes se arrastran.

Sobre las vallas arruinadas las vides la ocultan
Del bosque, volviendo al campo fértil;
Pues el árbol del huerto ha cultivado un bosque
Donde aletea el carpintero y corta su madera;
Sanando para bien el sendero que baja.

Habito con un extraño dolor en el corazón,
En aquella morada desaparecida sin un rumor,
Sobre aquel camino perdido y olvidado,
Que ni siquiera es refugio de lagartos.
Llega la noche, los murciélagos caen con sus dardos;

El ave nocturna llega para silenciar
Los sonidos y la agitación del cielo:
Lo oigo comenzar lejos, muy lejos,
Balbuceando muchas veces su decir,
Antes de que él arribe, sin otra cosa que callar.

Es bajo la pequeña, débil, estrella estival,
Pero nada sé sobre la muda multitud
Que comparte las penumbras junto a mí,
Aquellas sombras bajo el árbol oscuro
Sin duda llevan nombres ocultos en el musgo.

Son gente incansable, pero lentos y tristes,
Aunque dos, los más cercanos, son hombre y mujer,
Ninguno entre ellos se atreve a cantar,
Y a pesar de estar rodeados de soledad,
Como dulces compañeros persisten en este lugar.”

Robert Frost, poeta

Publicada en

La lápida de Borges

Jorge Luis Borges fue sepultado en junio de 1986 en el cementerio de Pleinpalais de Ginebra, Suiza. En su tumba se erigió una lápida llena de simbolismos, tanto en textos como en imágenes.

En el anverso hay un grabado de siete guerreros que avanzan en fila con sus armas apuntando al cielo. La imagen es una reproducción de la piedra de Lindisfarne, que recuerda la primera incursión vikinga en territorio inglés, allá en el 793.

Debajo de estos guerreros hay una inscripción en inglés antiguo: and ne forthedon na (y que no temieran), que es uno de los versos del poema La Batalla de Maldon, entre vikingos y sajones (991), en la que Byrthnoth, el líder sajón, pidió a sus hombres que defendieran sus lugares “y que no temieran”. Así, estos guerreros corren hacia quienes sin duda los matarán, y sin mostrar ningún miedo, como una muestra de heroísmo llevado hasta el final.

 

Más abajo, las dos fechas de la vida del escritor (1899-1986) y una cruz de estilo celta.

En el reverso de la lápida hay una nave vikinga, tomada de una piedra rúnica sueca, que simboliza el pasaje de Borges a la eternidad, y sobre ella una frase de la Völsunga Saga (Saga de los volsungos): Hann tekr sverthit Gram / ok leggr í methal theira bert (El tomó la espada Gram / y colocó el metal desnudo entre los dos). Tal epígrafe hace referencia a la historia de Sigurd y Brynhild, en la que dos amantes, en un mismo lecho, se hallan separados por una espada que impide la consumación de su amor. En la parte inferior hay otra inscripción: “De Ulrica a Javier Otárola”.

Esta parte de la lápida hace referencia al cuento “Ulrica”, en el que Borges narra una breve historia de amor ocurrida en la ciudad de York entre un profesor colombiano, Javier Otárola, y una misteriosa noruega llamada Ulrica. Y ambos se sienten como una reencarnación de aquellos trágicos personajes citados en la saga nórdica, con un Sigurd que debe colocar la espada entre ellos cuando comparten el lecho.

Publicada en

Las pesadillas de Candle Cove

Los amantes de las series de los 80, las novelas clásicas de Stephen King y las creepypastas están de enhorabuena: HBO estrenó el pasado 15 de marzo Channel Zero, una serie ciencia ficción en la que cada temporada se basa en una creepypasta.

La primera temporada en emisión es Candle Cove. A través de 6 capítulos descubriremos la historia de Mike Painter, un psicólogo infantil que se ve obligado a regresar a su pueblo natal, Iron Hill, para resolver el enigma de una serie de asesinatos de niños acontecidos hace 20 años en los que desapareció su hermano gemelo.

Poco a poco iremos entendiendo qué relación pudo tener el terrible acontecimiento con Candle Cove, una extraña serie de marionetas que se emitió durante los dos meses en los que tuvieron lugar los crímenes.

El origen de la crepypasta Candle Cove se localiza en el foro IchorFalls, en el que en 2009 un usuario llamado Skyshale inició un tema preguntando sobre un programa de marionetas que supuestamente se emitía principios de los años 70 y que nadie parecía recordar. Inmediatamente varios usuarios respondieron aportando detalles sobre el programa, sus héroes y villanos, incluyendo datos de asombrosa precisión sobre cómo estaban construidas las marionetas, con trozos y retales que les daban una apariencia turbadora.

Tras varias aportaciones al foro, el usuario Mikepainter65 (el nombre del protagonista de la serie de HBO…) respondió comentando que su madre le dijo que cuando él era niño le decía que iba a ver Candle Cove, pero en realidad se quedaba viendo la estática de la televisión durante horas…

Este detalle inquietante consagró definitivamente la historia como creepypasta de interés masivo, y una vez trasladada al popular foro 4Chan, cientos de usuarios empezaron a enriquecer la trama original con sus propios “recuerdos” y aportaciones sobre la serie, incluyendo todos los detalles sobre Skin Taker, un esqueleto devorador de pieles de niños.

A diferencia de otras crepypastas, en el caso de Candle Cove se conoce perfectamente que su autor fue el escritor Kris Straub, que se basó en una noticia real que leyó en un periódico local.

Candle Cove bebe de fuentes del terror como los relatos clásicos de Stephen King (It o Los chicos del maíz). Nos recuerda lo terrible y duro que es ser niño o adolescente, y lo que cuesta hacernos nuestro lugar en un mundo que no es tan confortable como pensábamos en la infancia. Candle Cove trata sobre los miedos no superados en la infancia y terrores ancestrales básicos como la caída de los dientes (con todo su significado freudiano), el secuestro o pérdida del hogar, la maldad y la crueldad de los otros niños hacia quien es diferente.

Como en It, el protagonista de Candle Cove escapa del peligro en su infancia pero se ve obligado a regresar para encontrar al culpable de los asesinatos. Mike Painter necesita entender qué ocurrió y por qué para poder cerrar esa etapa definitivamente. Necesita hacer un “exorcismo del pasado” para poder vivir plenamente el presente. En este sentido, reflexionemos:  ¿Cuántas veces no somos conscientes de que nos comportamos de determinado modo porque no fuimos capaces de resolver ese aspecto en nuestra infancia? Por ejemplo, el miedo a la oscuridad, el miedo a los perros, el miedo a los compañeros o a los jefes que gritan o avasallan.

Por otro lado, es interesante que la serie Candle Cove estuviera construida con marionetas, esas representaciones de apariencia humana y a veces siniestra. Las marionetas representan estados de ánimo o de personalidad, son estereotipos de personajes: el valiente, el inocente, el pusilánime, el gracioso, el malvado… Así, la marioneta protagonista es una muñeca de aspecto asustado, que debe enfrentarse -entre otros- a un terrible esqueleto que arrancan y tritura la piel de los niños.

Por último, la televisión sirve de vehículo de transmisión del mal. Como en Poltergueist, los niños entienden qué se oculta tras la pantalla estática de puntos blancos y grises, pero no son capaces de discriminar si es peligroso o amigable.

En la actualidad, Internet ha sustituido a la televisión como canal a través del cual los peligros del mundo real acechan a los más jóvenes. La red se ha convertido en un medio donde los adolescentes y niños encuentran todas las respuestas que necesitan, aunque aún no sepan discernir si son correctas, peligrosas o equivocadas. Sin saberlo, quizá estén entrando en la cueva de unos piratas realmente inquietantes…

Para saber más: 

Publicada en

Un epitafio

Un Epitafio
“Quédate, si lo deseas, o sigue tu camino.
La Noche se acerca,
y refugio debes encontrar.
Nunca suspiro, ni me ruborizo;
Nunca la tribulación adorna mi frente.
Nunca me lamento al pensar
si Dios al crearme sintió pesar.
Aquí, todas las fiebres yacen bajo
el mismo bálsamo,
Y rodeado de aquel antiguo mal, duermo.
Mis sueños ya no tienen sonido.”

Alfred Edward Housman, poeta y erudito clásico inglés

Publicada en

The Slenderman y el Flautista de Hamelín

Los hermanos Grimm recogieron en sus narraciones los miedos universales, atávicos, que permanecen en nuestro inconsciente generación tras generación. El miedo al otro, a lo desconocido, a la sexualidad, al rapto, al infanticidio subyace en muchos de sus cuentos, que han llegado a nuestros días edulcorados por “la magia de Disney”. Los cuentos de los Grimm de ayer son las leyendas urbanas de hoy. Al igual que las historias se iban modificando según quién las narrase y la región que las adoptase, cada usuario  de Internet va modificando y adaptando la narración original a sus temores personales o propios de su cultura. Este es el caso de las creepypastas, esas leyendas urbanas que de forma viral se propagan por la red.

Dos de las principales diferencias de las creepypastas respecto a los cuentos tradicionales de los Grimm son: en primer lugar, la vertiginosa rapidez con que se propongan y llegan a cualquier rincón del planeta, es decir, su viralidad. La segunda, el aspecto wiki o colaborativo que caracteriza su desarrollo actual. Cada usuario lee, ve o interactúa con lo que han creado sus precedentes en redes o canales como Creepypastas Wiki, YouTube o Minecraft, y aporta sus propios ingredientes a la historia, “customizando” o “tropicalizando” el argumento.

En el reportaje de HBO “Beware the Slenderman”, diversos especialistas tratan de penetrar en la mente de Morgan y Anissa, dos jóvenes  de 12 años que en 2014 trataron de asesinar a su amiga supuestamente por orden de Slenderman. Las niñas  llegaron a una confusión total entre realidad y ficción, lo cual les llevó a planificar el asesinato con tanta frialdad como inocencia: realmente lo hicieron porque “creían” que era lo que tenían que hacer.

El psiquiatra Richard Dawkins describe en el documental de HBO a Slenderman como un poderoso meme que va mucho más allá de echarse un cubo de agua helada por encima. Es un meme que inspiró a las dos jóvenes a matar. Un meme es una idea, una canción, un estilo de baile o cualquier tipo de tema que se copia de un cerebro a otro. Normalmente los memes desaparecen rápidamente, aunque en el caso de Slenderman perdura por una sencilla razón: la gente quiere que persista.

El nacimiento de Slenderman en Internet se puede fijar con precisión el 10 de junio de 2009, cuando el usuario Victor Surge (cuyo nombre real es Eric Knudsen) escribió un post acerca de este terrorífico personaje. Desde entonces se fue reproduciendo sin control a través de canales visuales como YouTube, Tumblr y 4Chan. Cada persona fue añadiendo su versión de lo que es Slenderman: el monstruo que sale del armario, el pervertido que secuestra niños, el siniestro personaje que nos sigue por una calle a medianoche.

Pero Slenderman también tiene un “reverso amable”: es la figura que comprende al adolescente que está solo, que pasa de la infancia a la adolescencia incomprendido por su familia. Slenderman comprende qué hace especial al joven que no tiene amigos o que es acosado en el colegio. Entiende su mundo interior, sus dudas y dificultades, sus miedos y complejos. Slenderman es el extraño que comprende al adolescente mejor que sus padres, profesores o cualquier otro adulto.

En el reportaje de HBO el Dr Jack Zipe, psiquiatra y especialista en crítica literaria, entiende el  mito de Slenderman como un ángel de la guarda,  “la parca con corazón” que no aparece para robar niños, sino que les rescata de su soledad, del acoso, de la incomprensión de los mayores.

Este doble sentido es el que también se lee en “El flautista de Hamelín”. Se trata de una fábula de origen alemán documentada por los hermanos Grimm en 1816 que narra un desgraciado acontecimiento ocurrido en la ciudad de Hamelín en 1284. La historia es conocida por todos: un misterioso extranjero se ofrece a liberar a los habitantes de Hamelín de la plaga de ratas que la asola. El alcalde acepta a pagarle cierta cantidad si cumple su propósito. El personaje toca una melodía con su flauta que hace que todas las ratas le sigan hasta el río, en el que caen y mueren ahogadas. Sin embargo, cuando el flautista regresa a reclamar su deuda, los ciudadanos se niegan a pagarle, con lo que toca una nueva melodía que paraliza a los adultos y provoca que los niños le sigan. El flautista les guía hasta una montaña que se abre para que pasen, y se cierra para siempre cuando el último pequeño ha entrado en ella.

Esta narración es la que maravillosamente ilustró a través de la técnica de stop motion el cineasta checo Jiri Barta en su película “Krysar” de 1985, una obra maestra de animación que aprovechamos para recomendar: https://www.youtube.com/watch?v=x02IieCn6wk

Se especula sobre cuatro posibles orígenes de esta narración: el primero, que hubo un accidente por el cual muchos niños se ahogaron en el río o fallecieron por un corrimiento de tierras o similar. El segundo, que contrajeron alguna enfermedad infantil contagiosa (“peste”) y mortal, por la cual fueron desplazados fuera de la ciudad para evitar el contagio masivo. El tercero, que los niños y jóvenes fueron reclutados para algún tipo de leva o campaña militar. Y el cuarto, que los niños o “kinder”, en el sentido de “jóvenes del pueblo”, abandonaron la ciudad voluntariamente para colonizar alguna zona en el este de Europa.

Sea como fuere, el flautista de Hamelín resulta tan siniestro y perturbador como el Slenderman. Según el documental de HBO, las jóvenes Morgan y Anissa trataban de que a través de su asesinato Slenderman las considerase dignas de su atención y que, convirtiéndose en sus “ayudantes” (“proxies”), él no les hiciese daño a ellas o a sus familias. Tras el intento de asesinato y dejando moribunda a su amiga, se dirigieron a pie hacia el parque nacional de Waukesha, donde supuestamente habita Slenderman, para unirse a él y gozar así de su protección.

El hecho es que dos chicas de 12 años intentaron asesinar a su mejor amiga por Slenderman. Eso es poder.

Para saber más:

Publicada en

A traves de las Puertas…



Sabía que un tal Randolph Cárter, de Boston, había existido; no podía, empero, saber si aquel Randolph Cárter era él, fragmento o receta de entidad más allá de la Última Puerta, o si era otro. Su “yo” había sido destruido, y, sin embargo, gracias a alguna facultad inconcebible, tenía igualmente conciencia de ser una legión de “yos”. Ello si, en un lugar en que estaba abolida la menor noción de existencia individual, podía sobrevivir, bajo cualquier forma, una cosa tan singular. Era como si su cuerpo hubiese sido bruscamente transformado en una de esas imágenes de múltiples miembros y cabezas de los templos hindúes. En un esfuerzo insensato, contemplando esta aglomeración, trataba de separar de ella su cuerpo original… si es que aún podía existir un cuerpo original… «Durante estas terroríficas visiones, el fragmento de Randolph Cárter que había franqueado la Última Puerta, fue arrancado con horror todavía más profundo y que, esta vez, venía del interior: era una fuerza, una especie de personalidad que bruscamente le plantaba cara y lo rodeaba a la vez, se apoderaba de él, e, incorporándose a su propia esencia, coexistía con todas las eternidades y era contigua a todos los espacios. No había ninguna manifestación visible, pero la percepción de esta entidad y la temible combinación de los conceptos de identidad y de infinitud le producían un terror que le paralizaba. Este terror rebasaba con mucho todos los que, hasta entonces, habían podido sospechar las múltiples facetas de Cárter… Esta entidad era todo en uno y uno en todo, un ser a la vez infinito y limitado, que no pertenecía solamente a un continuo espacio-tiempo, sino que formaba parte integrante del torbellino eterno de fuerzas vitales, del último torbellino sin límites que sobrepasaba tanto las matemáticas como la imaginación. Esta entidad era tal vez aquella que evocan en voz baja algunos cultos secretos de la Tierra y que los espíritus vaporosos de las nebulosas espirales designan con un signo que no se puede transcribir… Y, en un relámpago, proyectado aún más lejos, el fragmento Cárter conoció la superficialidad, la insuficiencia de lo que acababa de experimentar, de esto mismo, de esto mismo…

H. P. Lovecraft
De la novela, A través de las Puertas de la Llave de Plata, que Bergier y yo hemos publicado en francés en una selección titulada Demonios y Maravillas (Colección Lumiére Interdite), Éditions des Deux Rives, París.
Tomado del libro de Louis Pauwels y Jacques Bergier, El retorno de los brujos, páginas422-423

Publicada en

Valkoinen peura (El reno blanco)

Valkoinen peura (El reno blanco) es una película finlandesa de 1952, dirigida por Erik Blomberg, que logró ser conocida internacionalmente tras participar en el Festival de Cannes (1953) y recibir el Globo de Oro a la mejor película de habla no inglesa (1957).

Ambientada en los desolado paisajes de la Laponia finlandesa, donde el viento ruge sobre la nieve virginal, la película recoge parte de las creencias pre-cristianas del chamanismo sami.

Pirita y Aslak deciden casarse. Pero Aslak se muestra muy frío ante la pasión de Pirita. En un esfuerzo por solucionar ese problema, ella visita al chamán local. Pero en el proceso de un ritual mágico, ella tendrá que sacrificas a un reno blanco para resultar irresistible a cualquier hombre.

Los hombres de las aldeas cercanas se sienten atraídos por esa belleza salvaje y corren tras ella, con resultados trágicos, ya que ella también ha desarrollado una cualidad vampírica fuera de todo control.

Publicada en

Unfriended: cine de terror multidispositivo

En 1999, el Nokia 8110 que utilizaba Neo en “Matrix” se convirtió en un superventas tras el estreno de la película, y actualmente es un objeto de culto coleccionado por los incondicionales de la saga. ¿Quién no querría poseer un móvil con tapa con el cual podías hacer llamadas y enviar SMS a Matrix?

“Neo, estoy dentro”.

Las nuevas tecnologías siempre han tenido un papel preponderante en el cine en general, especialmente en el de ciencia ficción y cada vez más en el de suspense y terror. ¿Cómo hubiera sido la trama de “Scream” (1996) si la primera llamada del asesino, en vez de a un teléfono fijo inalámbrico, hubiera sido a un Smartphone con GPS y con opción de llamada de emergencia simultánea?

Una llamada para gritar.

Las tecnologías se van actualizando con el paso de los años: en la japonesa “Ringu” (1998) una cinta VHS es el medio de contagio imparable de una maldición en cadena. ¿Podría en la actualidad un vídeo de YouTube causar el mismo efecto? En “Pontypool” (2008) la radio era la causante de la propagación de una terrible epidemia zombi. Y en “Stay Alive” (2006) el terror escapa de los videojuegos para perseguir a los jugadores en la vida real.

Pontypool: “controla el lenguaje y controlarás el mundo”.

En este post nos detendremos a comentar “Unfriended”. Estrenada en 2015, la película versa sobre un grupo de amigos que sufren en sus propias carnes el terrorífico acoso de “billie227”, un usuario de Skype desconocido. La cinta cosechó críticas muy desiguales. Aunque no se puede considerar una obra maestra del género por su montaje, argumento o interpretaciones, sí que debe resaltarse la originalidad de su montaje y concepción. Se trata de una variación del llamado género de metraje encontrado característico de las películas de terror basadas supuestamente en hechos reales (falsos documentales), en las cuales una parte se muestra como material exclusivo o inédito que se descubre junto con el espectador. El ejemplo que creó el precedente más conocido es “El misterio de la bruja de Blair” (1999).

“El misterio de la bruja de Blair”, poco antes de que los hechos se descontrolen.

En el caso de “Unfriended”, toda la película se desarrolla en tiempo real sobre las pantallas de ordenador y Smartphone de los amigos que, conectados por Skype, Facebook, YouTube y otras redes, van experimentando el acoso y ataque de un terrorífico desconocido que paulatinamente irá desvelando su identidad.

“Billie227” se lo hará pasar realmente mal a este grupo de amigos.

La originalidad de la cinta radica en cómo se va saltando de una pantalla a otra, de una red social a otra, como en la vida real, compartiendo imagen, voz, datos o informaciones en público o en privado. La cinta también pone de manifiesto el poder de las redes sociales como palanca para socializar y darse a conocer a otros en un sentido positivo o negativo: nos hace reflexionar sobre cómo un contenido publicado sin consentimiento o utilizado con ánimo destructivo, como por ejemplo un vídeo poco decoroso, puede arruinar la vida de una persona sin remedio.

Skype, Facebook y YouTube nos sirven para comunicarnos hoy. ¿Cómo será en 5 años?

Son muchos los autores que advierten del peligro de las redes sociales para los jóvenes y de la “inconsciencia” de los más jóvenes hacia los contenidos que publican, sin calibrar los riesgos de quién, cuándo y para qué los puede ver. Por el contrario, otros autores como Jeff Jarvis en su obra “Partes públicas” defienden el poder de la “publicitación del yo”: si publicas todo y eres honesto contigo mismo, no tienes nada que ocultar ni de lo que sentirte avergonzado. Dicho de otro modo, si te comportas en las redes sociales como “en la vida real”, todo forma parte de una misma entidad en la que no hay nada que esconder.

Jeff Jarvis y sus “partes públicas”.

Más allá de este posible debate y controversia, “Unfriended” sentó un precedente en el modo de narrar historias a través de las nuevas tecnologías en el cine, y de hecho se está preparando una secuela. Quizá el siguiente paso sea hacer que los espectadores, desde el cine o desde el otro lado de sus Smart TVs, puedan contribuir al argumento y participar en la construcción de la historia, en una experiencia total de narrativa transmedia. Permaneceremos atentos a nuestras pantallas.

Para saber más:

Publicada en

El tiempo del hombre

Atahualpa_Yupanqui
Atahualpa Yupanqui en la sala de grabación, 1978. Fotografía: Avilaroman. Licencia Creative Commons.

El tiempo del hombre

“La partícula cósmica que navega en mi sangre
es un mundo infinito de fuerzas siderales.
Vino a mí tras un largo camino de milenios
cuando tal vez fui arena para los pies del aire.

Yo no estudio las cosas ni pretendo entenderlas.
Las reconozco, es cierto, pues antes viví en ellas.
Converso con las hojas en medio de los montes.
Y me dan su mensaje las raíces secretas.

Y así voy por el mundo, sin edad ni destino,
al amparo de un cosmos que camina conmigo.
Amo la luz y el río, y el silencio, y la estrella.
Y florezco en guitarras porque fui la madera.”

Atahualpa Yupanqui, seudónimo de Héctor Roberto, cantautor, guitarrista, poeta y escritor argentino.