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«Annabel Lee»

Radio Futura.

El grupo español de rock Radio Futura es una de las bandas más importantes en lengua española. También fue un hito dentro de la Movida Madrileña junto a Nacha Pop. En sus comienzos  estuvieron influenciados por el pop-rock contemporáneo europeo -especialmente el inglés-, el punk y la new wave. Aquí estamos hablando de su primer larga duración Música Moderna (1980) y su principal corte, Enamorado de la moda juvenil. Posteriormente, los Radio empezaron a coquetear con un nuevo sonido que los críticos llamaron rock latino y de lo que se dice que fueron pioneros. Los componentes más representativos de la cambiante formación fueron Santiago Auserón ‘Juan Perro’ (voz y guitarra), Luis Auserón (bajo) y Enrique Sierra (guitarra solista).

Radio Futura

Annabel Lee.

La canción de Juan Perro (1987) fue el cuarto trabajo de Radio Futura y se publicó con la discográfica de origen norteamericano RCA. Este fue el disco clave de lo que se conoce como el nacimiento del citado rock latino pues supuso un comienzo en la fusión del rock anglosajón y los ritmos caribeños. En este sentido, basta recordar algunos de sus clásicos para el gran público como Semilla Negra o Veneno en la piel.

Ya dentro de lo que nos trae aquí, en este trabajo sobresale un tema con claras referencias literarias: Annabel Lee. Este nombre de mujer fue una composición poética de Edgar Allan Poe que tiene como motivo la muerte de una joven de la que el poeta estuvo enamorado. Algunos críticos piensan que ella era Virginia Clemm, esposa del literato de Boston y fallecida dos años ante de la composición (1849). La lírica de la canción dice así:

It was many and many a year ago,
   In a kingdom by the sea,
That a maiden there lived whom you may know
   By the name of Annabel Lee;
And this maiden she lived with no other thought
   Than to love and be loved by me.
I was a child and she was a child,
   In this kingdom by the sea,
But we loved with a love that was more than love—
   I and my Annabel Lee—
With a love that the winged seraphs of Heaven
   Coveted her and me.
And this was the reason that, long ago,
   In this kingdom by the sea,
A wind blew out of a cloud, chilling
   My beautiful Annabel Lee;
So that her highborn kinsmen came
   And bore her away from me,
To shut her up in a sepulchre
   In this kingdom by the sea.
The angels, not half so happy in Heaven,
   Went envying her and me—
Yes!—that was the reason (as all men know,
   In this kingdom by the sea)
That the wind came out of the cloud by night,
   Chilling and killing my Annabel Lee.
But our love it was stronger by far than the love
   Of those who were older than we—
   Of many far wiser than we—
And neither the angels in Heaven above
   Nor the demons down under the sea
Can ever dissever my soul from the soul
   Of the beautiful Annabel Lee;
For the moon never beams, without bringing me dreams
   Of the beautiful Annabel Lee;
And the stars never rise, but I feel the bright eyes
   Of the beautiful Annabel Lee;
And so, all the night-tide, I lie down by the side
   Of my darling—my darling—my life and my bride,
   In her sepulchre there by the sea—
   In her tomb by the sounding sea.

Un reino junto al mar.

El poema original fue adaptado del inglés al español por Radio Futura en su tema. Annabel Lee fue aquella mujer evocada de un reino junto al mar que murió y fue sepultada en una tumba junto a aquel mismo ruidoso mar. Os dejamos el videoclip con la letra adaptada.

 

Videoclip de Annabel Lee – Radio Futura (1987). Publicado por RCA-Ariola. Fuente: YouTube.

 

 

 

 

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Moradores de lo desconocido (III): Antártida

La Antártida

Aquellos que, o bien lo han explorado o trabajan en las bases científicas instaladas allí, dicen que el vasto paisaje blanco y frío al que se reduce el continente helado es siempre el mismo. La desorientación, sin prácticamente ningún punto de referencia, es uno de los muchos peligros que caracterizan la Antártida, sin olvidar las temperaturas extremas que rondan los cincuenta grados centígrados bajo cero, los temporales de ventiscas, las fisuras y grietas abisales en el hielo que la nieve oculta y que ceden al menor peso… La Antártida se erige con diferencia como la tierra yerma más hostil del planeta, un espacio aislado, estéril y poco habitable.

Olvidamos con frecuencia que apenas hace poco más de un siglo que el hombre coronó con éxito el centro del Polo Sur, estableciendo así uno de los últimos logros de exploración de lo desconocido. Un paraje tan extraño como peligroso despierta sin duda la curiosidad innata del hombre, y pese a los múltiples intentos de penetrar en la eterna tierra de hielo, no fue hasta finales de 1911 cuando culminó una carrera exploradora sin precedentes entre el noruego Roald Amundsen y el inglés Robert Falcon Scott. El duelo terminó con Amundsen, comandando el mítico navío Fram para llegar hasta la costa de su destino, como vencedor; la Expedición Terra Nova del inglés consiguió semanas más tarde llegar al Polo Sur, pero no sobrevivió al viaje de regreso. Pese a que la hazaña de Amundsen quedó eclipsada por la muerte por hipotermia de Scott y todo su equipo, los relatos que llegaron de lo sorprendente y tenebroso de aquellas tierras inexploradas, han hecho explotar la imaginación de los escritores más brillantes e imaginativos.

Desde horrores innombrables pasando por descubrimientos milenarios hasta incluso seres de otros mundos. La Antártida, en su árida y eterna blancura, sigue despertando el miedo a aquello que sobrepasa las fronteras de lo conocido. No hay nada más estimulante que imaginar un paraíso infernal helado como el último de los círculos de Dante disponible no a través de viajes fantásticos o imposibles, sino al alcance de todo aquel lo suficientemente atrevido dispuesto a arriesgar su vida… y pasar un poco de frío, claro. Pero mientras vamos tomando la difícil decisión de cruzarnos medio planeta, podemos ir abriendo boca con algunas interesantes perspectivas desde las páginas de un libro o la lisa pantalla de televisión.

Sin olvidar el épico final de la obra de Mary Shelley, que queda fuera en esta ocasión por desarrollarse en el Ártico, fue Edgar Alan Poe quien había abierto la vereda, como un potente rompehielos, con su más enigmática obra El relato de Arthur Gordon Pym (1838). Pese a que todavía en su época nadie había conseguido adentrarse en la Antártida, la única novela de Poe relata con maestría e imaginación rozando lo onírico, las aventuras de este clandestino viajero que termina introduciéndose en los oscuros océanos que rodean al continente. Lovecraft, heredero del maestro y obsesionado con esta obra, consiguió dar un giro al género literario que trataba las búsqueda de mundos perdidos con la magnífica En las montañas de la locura, de la que este año celebraremos el 80º aniversario de su publicación. En la versión lovecraftiana no sólo encontraremos extraños pingüinos gigantes —albinos y ciegos—, sino las tenebrosas pistas que se esconden tras unas montañas inusualmente afiladas, morada milenaria de los Antiguos y sus más desagradables y monstruosos esclavos, los shoggoth. Podría incluso vincularse con la primera temporada de Helix (2014 – ~).

Dos años más tarde de la publicación de Lovecraft, John W. Campbell Jr. deslumbraba al mundo con un relato intrépido, angustioso y excepcional que se adentraba en la Antártida no en busca de monstruos propios del horror cósmico, sino de extraterrestres que yacían congelados desde tiempos inmemorables. De esta forma, “¿Quién anda ahí?” (1938) marca un antes y un después en la temática literaria de exploración de la Antártida con tintes de la mejor ciencia ficción, presentando un equipo de investigación científica que encuentra en el hielo polar una nave alienígena con un habitante inesperado en su interior. Jugando con los dobles, pues el alien es capaz de copiar la apariencia de otros seres vivos, Campbell nos sumerge en una fría narración de sospechas y traición. Con los años las adaptaciones cinematográficas no tardaron en llegar, y contamos con hasta tres versiones, destacando las dos primeras: El enigma… de otro mundo (1951), más fiel al relato; La cosa (1982) versión libre y con el horror característico de Carpenter y una tercera que no hace justicia a las dos anteriores, La cosa (2011).

Para culminar este paseo helado, la guinda la coloca otra novela de ciencia ficción, La noche de los tiempos (1968), del francés René Barjavel. Una perspectiva más humana si cabe, una historia de amor y descubrimientos científicos donde una extraña esfera oculta a kilómetros de profundidad en el hielo antártico contiene los secretos más maravillosos y oscuros al mismo tiempo de una antigua civilización anterior a la humana y mucho más avanzada tecnológicamente.

Sin duda una serie de narraciones que deleitarán a los más ansiosos exploradores de espíritu, y por qué no, su lectura, una refrescante compañera de cara al que prevé ser un caluroso verano.

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Los legados de Poe

Margarita Rigal (Ed.).

Los legados de Poe.

Editorial Síntesis.

Por Pedro Ortega

El presente volumen recoge toda una serie de estudios académicos del máximo rigor alrededor de la vastísima obra literaria de Edgar Allan Poe. El volumen contiene nueve textos de investigación además de cuatro anexos con valiosa información complementaria. La edición corre a cargo de una de las mayores autoridades en lo que a la obra de Poe se refiere en nuestro país, Margarita Rigal Aragón, profesora titular de la Universidad de Castilla La Mancha, quien imparte clases de Literaturas en Lengua Inglesa.cub. Antropolgia artist. 2

El recorrido que propone este libro nos lleva a contemplar la figura del genial autor norteamericano desde perspectivas diversas las cuales contribuyen a dar una idea mucho mas precisa, no solo ya de la obra en si, sino de otros aspectos colaterales como todo lo referente a la recepción de Poe en España, la repercusión de su obra en la cultura popular o la obra gráfica que ha surgido a su estela.

Desde el punto de vista de este que escribe que, aunque forjado en la cultura gótica y lector del género de terror y de misterio, tiene formación en Historia del Arte, esta recopilación de artículos me ha desvelado numerosas incógnitas y ha abierto nuevas vías que desconocía.

En lo referente a los artículos que versan sobre la obra de Poe, los dos ensayos de la profesora Rigal desgranan aspectos tan interesantes como los caracteres de los primeros relatos que Poe englobaba en torno a los conceptos de lo grotesco y lo arabesco en “Lo gótico y lo cómico” y, por otra parte, nos descubre cómo sienta las bases del relato de investigación policíaca años antes de que Conan Doyle salte a la fama con Sherlock Holmes, en el artículo titulado “La ciencia del raciocinio”. Francisco Javier Castillo Martín aborda otra interesante vertiente de la obra de Poe: la ciencia ficción, otro aspecto en el que éste que escribe no había reparado.

Dos de los textos que más me han llamado la atención y con los que tengo más afinidad por mi formación son los relativos a la entrada de Poe en la cultura popular y a la edición ilustrada de sus obras. En cuanto al primero, me ha resultado fascinante ver cómo la huella de Poe ha ido calando en el imaginario universal y se ha constituido como un icono que, incluso la gente que no ha leído nunca ninguna de sus obras, sabe de quién estamos hablando. El cine, el comic, las series de televisión han creado un estereotipo dentro de la cultura de masas. También ha sido muy enriquecedor el conocimiento de los artistas que han dado vida a las obras de Poe en forma de imágenes. En este caso, he echado de menos la alusión a uno de los grandes del arte Simbolista, Odilon Redon, quien dedicó algunos de sus grabados a la obra de Poe y que me parecía importante que hubieran sido destacados.

Otro de los textos está dedicado a la relación entre Poe y Baudelaire. El genial poeta francés se fijó la tarea de traducir al norteamericano pues lo consideraba un alma gemela. Lo mas curioso es que Poe llegó a España gracias a Baudelaire, y fue conocido a través de las traducciones del francés. No será hasta el siglo XX cuando Julio Cortázar elabore la traducción canónica de Poe al castellano. Este aspecto se trata en profundidad en “Un persistente recuerdo: la recepción de Poe en España”.

Lo cierto es que si habéis disfrutado de Poe en alguna variante, ya sean los relatos, la obra poética o sus escarceos en la novela estoy seguro de que este libro os va a resultar más que interesante pues se abre, como un poliedro, a la tarea de desgranar y ampliar todo lo que da de si la obra del genial Poe. Además la impronta académica implica el rigor y la veracidad que no siempre se suelen encontrar si nos acercamos de otra manera a este genio de la literatura universal.