El París de finales del siglo XIX fue un hervidero de ocultismo. Allí se dieron cita la Teosofía, la Masonería, el Espiritismo, la Magia y las sociedades rosacruces.

Joséphin Péladan, uno de los ocultistas más famosos de aquella época fue el creador de una serie de exposiciones artísticas conocidas como los salones de la rosa-cruz.

Allí reunió a toda una serie de artistas cuyo arte estaba repleto de esoterismo.

Viajemos ya a la ciudad de la luz de la mano de Pedro Ortega para conocer a este personaje y a todos los que le siguieron en esta cruzada por el arte oculto.

Y para finalizar, como es habitual, os ofrecemos nuestra “Agenda Secreta” para manteneros al día de todas las novedades culturales que no os podéis perder.