La transformación y la inmersión en la cultura digital llega paulatinamente a los museos a través de iniciativas que tratan de romper los límites arquitectónicos, atraer a un público más joven y heterogéneo, y hacer de la visita a una colección o a una exposición una experiencia interactiva y social.

Si bien el cambio comenzó hace unos años con las audioguías que otorgaban autonomía al visitante (además de darle explicaciones mucho más completas de las que se pueden obtener de las cartelas junto a las obras), la irrupción de internet y de los dispositivos móviles ha provocado que casi todos los grandes museos se hayan decidido a desarrollar sus propias APPs para mejorar la experiencia del usuario. Aprovechando el fenómeno del BYOD (Bring Your Own Device), la opción de descargar una APP directamente al dispositivo del visitante supone un importante ahorro en términos de costes, y también permite disfrutar el museo fuera del museo. No obstante, resulta una contradicción que muchos centros de arte españoles aún se resistan a facilitar una wifi gratuita, que además podría servir para captar -a través de la landing page y de un login social- interesantes datos de los usuarios como nombre, edad o redes sociales en las que se mueven.

Además de las APPs para vivir el museo in situ, muchos centros se han animado a meterse de lleno en la cultura digital y crear interesantes aplicaciones complementarias. Es el caso del Museo del Prado y Second Canvas, una APP que en su día supuso una revolución por la incorporación de 14 obras maestras en gigapixel (ultra-HD), entre otros contenidos. A través de estas imágenes de altísima calidad, el usuario puede realizar un zoom en profundidad a detalles que de otro modo, incluso con la obra delante, le podrían pasar desapercibidos.

Es el caso del tríptico El jardín de las delicias de El Bosco (h. 1500). A través de la ventana de su tableta, el curioso espectador puede descubrir todos los detalles deliciosos, divertidos y siniestros de este óleo, organizados en 7 grandes secciones: desde el Paraíso antes de la Caída, hasta el Infierno como mundo interior. Resulta fascinante recorrer con el dedo las diferentes zonas y encontrar las peculiares combinaciones que El Bosco hacía del mundo orgánico e inorgánico: animales, seres humanos, naturaleza y objetos se convierten en mezclas surrealistas de abrumador poder visual.

Es entonces cuando cabe preguntarse qué significan estas creaciones:

¿Qué misterio se oculta detrás de una figura masculina que se tapa los genitales, medio sumergida en el agua, mientras sostiene en la cruz de sus piernas un fruto rojo del que emergen pájaros?

"El jardín de las delicias" de El Bosco en la APP Second Canvas del Museo del Prado
Detalle del mundo terrenal apreciable con la APP Second Canvas del Museo del Prado

¿Acaso estos seres que salen del agua y se arrastran hacia la tierra pudieran anticiparse a las teorías evolucionistas de Darwin?

"El jardín de las delicias" de El Bosco en la APP Second Canvas del Museo del Prado
Detalle de la Creación del hombre y la mujer en el Jardín del Edén apreciable con la APP Second Canvas del Museo del Prado

¿Hasta qué punto las construcciones del infierno inspiraron composiciones de surrealistas como Dalí en “El gran masturbador”?

"El jardín de las delicias" de El Bosco en la APP Second Canvas del Museo del Prado
Detalle del Infierno como mundo interior apreciable con la APP Second Canvas del Museo del Prado

¿No fue Goya quien, cuatro siglos después, se atrevió a representar a los clérigos como puercos y a los maestros como pollinos, en sus “Caprichos»?

"El jardín de las delicias" de El Bosco en la APP Second Canvas del Museo del Prado
Detalle del Infierno como mundo interior apreciable con la APP Second Canvas del Museo del Prado

Sin duda, una APP con la que aprender historia del arte e iconografía, pero sobre todo, con la que dar rienda a la imaginación, puesto que cada imagen bien podría sugerir, en las ensoñaciones del espectador, una historia que contar.

Nota: Todas las imágenes son capturas de pantalla de la APP Second Canvas del Museo del Prado de Madrid.

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