Lord Leighton también se ve seducido por las tradiciones paganas. Esta vez se centra en las procesiones llamadas dafneforias dedicadas al dios Apolo celebradas por los beocios. El protagonista de la fiesta era un hombre al que llamaban dafnéforo que tenía su cabello teñido y portaba una corona de oro. Delante de él, otro personaje portaba en su mano una rama de olivo rematado en un globo que simbolizaba el Sol y colgando de él, otra esfera menor que representaba a la Luna. Leighton recrea esta escena griega de ascendencia pagana.