Expedición a los mundos perdidos

 

 

 

 

 

 

 

 

Juan Jesús Vallejo.

Expedición a los mundos perdidos.

Editorial Odeón. Málaga, 2014.

364 págs.

19 €

 

Un viaje iniciático a los rincones más fabulosos de la tierra, ese es el resultado de un personal e íntimo cuaderno de viaje que Juan Jesús Vallejo ha ido creando a través de más de diez años de constantes expediciones, titulado con tino Expedición a los mundos perdidos.

Muchos conocemos a este periodista y escritor granadino por su papel más mediático en programas dedicados al misterio, como Milenio 3 o Cuarto Milenio. En este último sigue colaborando cada domingo junto a Iker Jiménez y su equipo, aunque ahora desde América Latina. A pesar de que este autor comenzó su andadura en los medios escribiendo para las revistas Enigmas, Año Cero y Karma 7, poco a poco ha ido consagrándose como reportero en numerosas expediciones, algunas de las cuales ha plasmado en este último trabajo.

Y es que en él encontramos diez capítulos donde se nos desvelan de forma divulgativa y muy visual —no en vano, la obra cuenta con una edición muy cuidada y un gran despliegue fotográfico a todo color del propio autor— numerosos misterios de la antigüedad, sitos en destinos tan dispares como Perú, Argelia, Guatemala, Egipto, Bolivia, México, Chile, Israel, Marruecos, Turquía o Noruega. En conjunto, un recorrido por los cinco continentes donde se nos mostrará que las pirámides de Perú son más antiguas que las egipcias; que los primeros templos de la humanidad (con más de diez mil años de historia) se ubican en los polvorientos campos del Kurdistán; que las mayores y más enigmáticas pinturas rupestres del planeta se encuentran en lugares casi inexplorados del Sahara; que antes de Cristóbal Colón otras civilizaciones pisaron las costas americanas…; y que aún quedan muchos misterios por descubrir y tesoros por desenterrar.

Un sinfín de enigmas y, por qué no decirlo, anécdotas, en las que Juan Jesús Vallejo nos hace partícipes de las dificultades, los peligros y las vivencias acontecidas en carne propia; como la peligrosa ingesta de ayahuasca en medio de la selva del alto Amazonas (que en quechua significa nada más y nada menos que ‘la soga al cuello’), que se convirtió en un verdadero inferno y a la cual casi no sobrevive; o la multitudinaria celebración del equinoccio de primavera en Chichén Itzá (México); o también la ceremonia privada del Maximón ocurrida en Santiago de Atitlán (Guatemala), en la que renació como una persona nueva.

En suma, un diario de viaje donde este incansable viajero desnuda su alma al lector y le anima a descubrir nuevos mundos y a experimentar un verdadero viaje interior.

Belén Doblas