En la segunda mitad del siglo XIX se consolida la imagen de Lucifer como ángel rebelde y bello. Pocas son las esculturas que representen al Diablo. La que hoy mostramos es obra de Geefs y se encuentra en la catedral de Lieja. Otro diablo esculpido está en San Pablo Extramuros en Roma y otra en el parque del Retiro en Madrid.

 
Si quieres saber más sobre el Diablo lo puedes leer en Mistérica Nº 2.