Una de las representaciones más singulares del Diablo es aquella en la que aparece con tres cabezas o tres rostros, ya sean monstruos o perros enfervorecidos, por cada cabeza el Diablo devora a una persona. Esta imagen aparece sobre todo en los libros miniados del Medievo. Esta iconografía es el trasunto de la Trinidad trifacial que representa al dios cristiano con tres rostros. Este tipo de representación católica quedó prohibida en el concilio de Trento.

Si quieres saber más sobre el Diablo lo puedes encontrar en Mistérica Nº 2.