El objetivo

«Algún día nos reuniremos
con nuestros hermanos en inteligencia,
(¡Tranquilízate, corazón inquieto!)
¡Qué importa si los seres pensantes de la Tierra
los imaginan de diverso modo!

El hombre llegará al puerto interestelar
de las profundidades metagalácticas;
con la mirada fija en sus instrumentos dirá:
“No estoy solo en el mundo”.

Este fin es sagrado para el hombre
conforme al voto de las generaciones anteriores.
¡Te deseamos paz, lejano mundo desconocido,
cuna de otra inteligencia!»

Glan Onanian
(Publicado por Fantástica. “Molodaia Guardia”, 1965)