En busca de lo imposible. Crónicas de un reportero de Cuarto Milenio.

Javier Pérez Campos.

Editorial Oberon.

Por Belén Doblas

“En efecto, rematado ya su juicio, vino a dar en el más extraño pensamiento que jamás dio loco en el mundo, y fue que le pareció convenible y necesario (…) hacerse caballero andante, e irse por todo el mundo con sus armas y caballo a buscar las aventuras, y a ejercitarse en todo aquello que él había leído…” Cervantes.

Todo comenzó con un libro, como empezaron muchas grandes historias, más concretamente, con un viejo libro blanco de misterios olvidado en una estantería de la biblioteca de un familiar. Este familiar acabó recomendando el libro en cuestión, y sin él saberlo, alentó y cimentó una profesión de esas que requieren vocación verdadera, que se convierten en una forma de vida y que uno no sabe muy bien donde acaba.Perez Campos klibro

No olvidemos que de la fascinación por historias sorprendentes y misteriosas durante los primeros años proviene, casi siempre, el hábito de la lectura, y no pocas vocaciones literarias u otras extrañas tendencias… Así, vino a perder el juicio el pobre Alonso Quijano y así de alguna manera le marcaría mucho tiempo después a otro manchego: un joven con alma de caballero andante, de profesión periodista del misterio, llamado Javier Pérez Campos, a quien no le importó dejar los convencionalismos e ir en busca de lo imposible.

Muchos piensan que ciertos personajes como los hidalgos caballeros andantes ya fueron extintos pero no, personalmente me atrevería a decir que aunque pocos, aún sigue habiendo claros y sorprendentes ejemplares de ellos, y de muchos otros, como brujas, poetas malditos, cowboys de medianoche, caballeros decimonónicos, etc. solo por citar algunos.

Si Don Quijote recorrió los campos de Castilla con caballo y lanza en mano y tuvo que vérselas con los desaforados gigantes, en estos tiempos que corren a Javier Pérez Campos no le ha quedado otra que enfrentarse con coche y grabadora en mano a otros tantos entuertos como por ejemplo: perderse en medio del bosque del río Nalón, descender a los subsuelos de una gran urbe, pernoctar en un hotel aparentemente encantado o en un edificio maldito, toparse con cinco momias ocultas en un armario de una sacristía o ser testigo y protagonista al mismo tiempo de una psicofonía en la Iglesia de San Martín de Tours del fantasmagórico pueblo de Belchite.

Decidí hacer esta reseña la misma tarde de la presentación de este libro convencida de que me encontraba ante material nuevo que me volvería a sumergir en la apetecible oscuridad de los misterios. No me equivoqué, terminé el libro al poco de empezarlo, y sin darme cuenta me vi buscando más. No cabe duda que tenemos ante nosotros un autor con una prometedora carrera literaria en cuanto a los lances con el misterio, y un periodista de raza en potencia que nos obsequiará muy pronto con alguna que otra noche en vela.

Para aquellos que aman lo oculto, son seguidores de programas del misterio como Milenio 3 o Cuarto milenio en los que participa dicho autor junto a su gran mentor Iker Jiménez, o simplemente huyen de los convencionalismos, En busca de lo imposible, es un libro altamente recomendable. No obstante, es posible que estos desventurados, tras su lectura corran el peligro de querer lanzarse a correr sus propias aventuras en busca de lo imposible. Advertidos quedan.