lovecraft 2

Richard A. Lupoff.

El libro de Lovecraft.

Valdemar. Madrid, 2015.

416 pág.

11,60

 

Es una verdad universalmente aceptada que Howard Phillips Lovecraft es uno de los maestros de la literatura de terror. Pero también es un hecho bastante conocido que sus ideas políticas eran, cuanto menos, reaccionarias. Orgulloso de su linaje de raza blanca, apasionado de la historia anglosajona en los Estados Unidos… Además (especialmente en Providence, el lugar que le vio nacer), se conoce a Lovecraft como un tipo huraño y ciertamente especial en lo que respecta a su vida privada: separado de su mujer Sonia Greene (quien, por cierto, era una inmigrante ucraniana hija de judíos), vivía con sus dos ancianas tías en Rhode Island, mientras su esposa, una mujer moderna, trabajaba y vivía sola en Brooklyn.

Apoyado en los rasgos xenófobos y neuróticos de Lovecraft, el autor Richard A. Lupoff crea la ficción histórica El libro de Lovecraft. El argumento es simple a priori: nos encontramos en la década de 1930, una época histórica convulsa en todo el mundo. En Europa, los partidos y las ideologías extremistas están ganando un poder cada vez mayor. En los Estados Unidos, la gran Depresión hace estragos entre la población, y de la gran cantidad de inmigrantes europeos que viven allí, muchos vuelven la vista hacia la vieja Europa y apoyan a los líderes fascistas de sus países de origen. Entre estos inmigrantes se encuentra el escritor George Sylvester Viereck, nacido en Alemania y supuesto hijo ilegítimo del káiser. Viereck fue etiquetado como germanófilo durante la Primera Guerra Mundial y, a principios de la década de 1920, viajó a Alemania y tuvo un encuentro con Adolf Hitler. A raíz de este encuentro, durante el periodo de entreguerras, Viereck se convirtió en un acérrimo defensor del nazismo, que defendió y publicitó una vez de regreso en Estados Unidos. Aquí comienza la historia de El libro de Lovecraft. Viereck contacta con el escritor de Providence para proponerle un trato: quiere que escriba una especie de Mein Kampf americano a cambio de editar todos sus relatos y escritos en un solo volumen. una idea tentadora para Lovecraft, quien ansiaba el reconocimiento literario, ya que sus relatos se publicaban en diversas revistas de weird fiction. Lovecraft acepta no sin ciertos reparos, principalmente por las dudas que han sembrado en él conocidos como Hardeen, el hermano menor del escapista Harry Houdini, y su propia esposa, Sonia. El escritor de los Mitos de Cthulhu investiga entonces a Viereck, sus planes y a las personas que este le ha presentado como sus colaboradores, entre los que se encuentran nobles rusos en el exilio que quieren acabar con el comunismo soviético y altos cargos del Ku Klux Klan. Amigos escritores como Robert E. Howard o Clark Ashton Smith le ayudan en esta tarea en diversos puntos de la geografía norteamericana, llevándose varias sorpresas desagradables que hacen que Lovecraft dude cada vez más de la tarea que le han encomendado, ya que no es tan simple como pensaba en un primer momento.

Es evidente que esta novela necesitó un trabajo de documentación impresionante, ya que, pese a la presencia de elementos de ciencia ficción (como el fabuloso unterwasserprojekt), su mezcla con hechos históricos y personajes reales hace que la narración sea perfectamente verosímil. Lupoff intenta redimir a Lovecraft presentando al escritor como un personaje que vive en su propio mundo, totalmente aislado de la realidad que le rodea y sobre todo de las personas, pero que, aunque se perciba a sí mismo como un ser superior al resto, al final, como todo hombre, necesita una bofetada de realidad para darse cuenta del embrollo en el que se ha visto envuelto.

 

Gema Solís Villamarzo