Jacobo Siruela (Ed.).

Antología Universal del Relato Fantástico.

Editorial Atalanta.

Por Pedro Ortega.

Dado que mi formación académica está orientada a la Historia del Arte he tenido siempre que tener a la Literatura como apoyo, fundamento o fuente para las obras artísticas. Pero una vez te has sumergido en el vasto universo literario, no te queda más que rendirte a la fascinación que provoca la Literatura. En lo que a mi respecta, mis temas de interés se han centrado fundamentalmente en la literatura del XIX, sobre todo la fantástica, y como forma literaria siempre me ha ataído más el relato que la novela. De este modo, el libro que reseñamos hoy, ha servido para abrirme los ojos a un gran número de autores que apenas conocía de nombre o que había encontrado citados en alguna ocasión. Su lectura ha sido para mi sumamente enriquecedora.

Portada antología relato fantásticoDesde luego, la empresa de abordar una antología universal del relato fantástico es titánica y solamente alguien que conoce este medio con profundidad puede acometerla. El titán se llama Jacobo Siruela y su labor editorial ha sido sobresaliente. Su ensayo preliminar, aparte de introducir al lector al universo que nos presenta, establece los criterios seguidos para llevar a cabo la selección. En este caso, Jacobo Siruela, nos dice que su elección tiene que ver con una concepción del relato fantástico “más allá de los géneros, al entender que por su enorme variedad de temas y tratamientos estilísticos, lo fantástico no puede quedar circunscrito al cuento de terror y sus variantes, sino que debe referirse a un fenómeno literario más amplio, cuyo rastro multiplica sus huellas en todas las literaturas del mundo”.

El volumen presenta 56 relatos que abarcan más de 1200 páginas y cuya selección ha seguido un orden cronológico. En mi opinión, cabría destacar que la mayoría de relatos y los más sugerentes son aquellos que recorren el siglo XIX y los que se escriben en los albores del siglo XX. A partir de ahí el lector se da cuenta de que varían los patrones, los temas y la forma de aproximarse al hecho misterioso. Y yo la verdad, los prefiero. Esto tal vez tiene que ver con mi formación y mis gustos, más afines a lo decimonónico. Pero no es menos cierto que hay textos capitales en el XX como los de Cortázar, Borges o Tanizaki cuya literatura es realmente sublime.

Dentro de los relatos del XIX también me he llevado gratas sorpresas al descubrir autores que no había leído anteriormente. Así puedo mencionar a Arthur Machen, Margaret Oliphant, Robert Hichens o Iván Turguéniev.

Y dejo para el final los relatos de los autores para mí son capitales en la materia de lo fantástico: E.T.A. Hoffmann, Poe, Hawthorne, Gautier, Villiers de l’Isle-Adam, Dickens, Le Fanu, Maupassant y, como, no H.P. Lovecraft.

La lectura del volumen ha sido tremendamente enriquecedora y, personalmente, me ha servido para trazar una línea temporal en la que encuadrar a la literatura fantástica a través del mundo del relato. Lo he leído con pasión y me he deleitado en ello. Así que recomiendo encarecidamente su lectura. Todoslos que amamos el hecho misterioso y nos gusta la lectura disfrutaremos de cómo el imaginario literario ha imaginado esa entidad fantástica pero no por ello ficticia que mora en el interior del ser humano.

Felicitamos desde esta tribuna a Jacobo Siruela por su trabajo de selección y de magnífica edición de una antología esencial.