«Una noche, cuando volvía a su casa tras haber estado bebiendo más de la cuenta, un hombre se encontró con un enorme perro blanco, que tumbado en el camino le cortaba el paso.
Le propinó unos violentos puntapiés con objeto de espantarlo y allí lo dejó tendido y rígido.

Llegó a su casa y ¿qué diréis que oyó al andar por la habitación?… ¿Qué sintió trepar a su lecho y deslizarse entre las sábanas?… Otra vez el perro blanco, que lo apretó con fuerza entre sus patas.
Imaginaos la sorpresa de su mujer cuando al día siguiente por la mañana encontró a su marido arrebujado entre los brazos velludos de un gran diablo negro que lo había estrangulado…
El cura, al que se avisó con toda urgencia, tuvo considerables dificultades para expulsar al indeseable que parecía encontrarse muy a gusto en aquella cama.»

Claude Seignolle,  editor maestro y escritor 
Cuentos e historias que sobre el diablo que recopiló Claude Seignolle por los campos de Francia a principios del siglo XX