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Un artista polaco en torno a Quo Vadis?

Henryk_Siemiradzki
Henryk Siemiradzki

Entre 1895 y 1896 se publica por entregas en la Gazeta Polska la novela Quo Vadis? Del escritor polaco Henryk Sienkiewicz, Premio Nobel de Literatura en 1905 por esta obra. Su éxito va a ser fulgurante y su publicación se extiende rápidamente a todo el continente. Se trata de una novela histórica ambientada en los tiempos de Nerón que narra, entre otras, las persecuciones y martirios a los cristianos. Esta novela es significativa porque inspira y se inspira en los artistas europeos de finales del XIX.

El tema de los mártires cristianos en el circo romano fue muy desarrollado en la pintura europea de finales del siglo XIX, pero será en Polonia donde el tema esté más imbuido de religiosidad. Los pintores polacos son devotos cristianos y tratan el tema del martirio con contención, con verismo histórico y, salvo excepciones, sin regodearse en la tragedia. El artista polaco del que hoy vamos a hablar es Henryk Siemiradzki (1843-1902) pues representa varias veces en su obra pasajes de Quo Vadis?

Para tener una breve referencia mencionar que Henryk Siemiradzki se forma en la Academia de Arte de San Petersburgo y en 1871 recibe una beca para estudiar en Múnich. No obstante, pronto viajará a Roma donde desarrollará la mayor parte de su obra, aunque se mantiene en contacto directo con Rusia y Polonia durante toda su vida. El sentimiento cristiano del autor le llevará a cultivar toda una serie de pinturas relacionadas con la vida de Cristo y de los primeros cristianos, algunas de ellas inspiradas directamente en Quo Vadis?

Henryk Siemiradzki, Las antorchas de Nerón, 1877.
Henryk Siemiradzki, Las antorchas de Nerón, 1877.

Las antorchas de Nerón (1877) es la primera obra que dedica el autor a los mártires romanos y se trata de un pasaje que aparecerá después novela de Sienkiewicz. Se centra en uno de los pasajes de martirio a los cristianos por parte de Nerón que se describirá después en Quo Vadis? Los acontecimientos tienen lugar después del incendio de Roma: Nerón acusa a los cristianos de provocar la tragedia y trama venganza contra ellos. La idea que le viene a la cabeza es quemarles atados en estacas al igual que ellos habían quemado la ciudad.

Así lo representa Siemiradzki en esta impresionante pintura mural. Mas de dos tercios de la obra están ocupados por los grandes edificios imperiales en los que se adivinan basamentos, relieves y estatuas. Están plagados de gente que quiere presenciar la venganza de Nerón: plebeyos, esclavos, patricios, senadores. En el tercio de la derecha podemos ver en escorzo las piras humanas que se han dispuesto frente a los edificios. Los mártires están atados y dispuestos en alto, sobre una escala que sirve para que los verdugos puedan subir a prenderles fuego. Efectivamente son antorchas humanas, como reza el título. La intención del autor es la de representar una escena histórica a través de la cual reivindica la valentía de todos aquellos que en los primeros siglos de nuestra era defendieron con su vida su fe en Cristo. Pese a que sabemos qué terrible suceso va a acontecer, el autor no se regodea en absoluto en el escarnio. Queda todo en la imaginación piadosa del espectador.

Henryk Siemiradzki, Una Dirce cristiana, 1897.
Henryk Siemiradzki, Una Dirce cristiana, 1897.

El segundo de los lienzos que vamos a ver hoy es la obra titulada Una Dirce cristiana, de 1897. La referencia en un primer término es griega, Dirce aparece en la tragedia Antiope de Eurípides en donde muere asaeteada por los cuernos de un toro. Si acudimos a Quo Vadis? vemos cómo el tema de Dirce aparece durante el martirio a los cristianos en el circo: tras la sucesión de martirios, la protagonista Ligia es sometida a la tortura de Dirce que muere víctima de las cornadas del toro.

Siemiradzki se inspira directamente de Quo Vadis? para su Dirce cristiana. La Dirce de Siemiradzki ha muerto por las cornadas del toro. En el lienzo la observamos yacer desnuda, tirada en el suelo, con apenas un paño de pureza que cubre su sexo, junto al cuerpo del toro que ha sido asaeteado tras el tormento. A la izquierda de la escena, un centurión y varios notables acompañan a Nerón, que va a coger su lira inspirado por la escena, para cantar una canción. Todo ello enmarcado por la arena y las gradas del circo.

El tema de Quo Vadis? en el arte va a tener un largo recorrido a comienzos del siglo XX y va a inspirar no solo a los pintores sino también al naciente séptimo arte. Del temas de Quo Vadis? en el cine hablaremos en futuras entradas.

Enlace al libro Quo Vadis? en formato PDF.

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