«No fui en la infancia como los otros ni nunca vi como los otros vieron. Mis pasiones yo no podía hacer brotar de fuentes iguales a las de ellos; y era otro el origen de mi tristeza, y era otro el canto que despertaba mi corazón para la alegría. Todo lo que amé lo amé solo. Así en mi infancia, en el alba de mi tormentosa vida, irguióse, desde el fondo de todo bien o todo mal, desde cada abismo, encadenándome, el misterio que envuelve mi destino…»

Edgar Allan Poe, escritor

El cuervo