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Textos esotéricos

“Uno de los problemas más difíciles del ocultismo actual es el relativo a la cuestión de la autoridad. ¿En qué consiste una auténtica iniciación? ¿En qué consiste una genuina Orden ocultista? ¿Quiénes son y dónde están los Maestros? Hace falta que respondamos inequívocamente a todas esas preguntas, y que definamos las normas o baremos que empleamos para juzgar antes de empezar a avanzar por el camino o Sendero (…)
Una autoridad que se envuelve en misterio es algo especialmente favorable a las mistificaciones y los abusos, y resulta difícil ver cómo, si no existe persecución, puede tener alguna justificación. Cuando el ocultismo sólo podía practicarse poniendo en peligro la libertad o incluso la vida, las cosas eran distintas; pero ¿por qué debería enterrarse bajo tierra una organización ocultista actual? Es posible que algunos individuos consideren prudente disimular sus intereses en aras a su profesión o estatus social, pero resulta difícil entender que un maestro del ocultismo mantenga en secreto sus actividades, salvo que la razón de que a la naturaleza humana le gustan los misterios y de que un cierto grado de teatralidad refuerza su prestigio. Pero el iniciador consagrado –y no cabe pensar que ningún otro sea digno de consideración- se plantea la ciencia esotérica como una filosofía y una religión, y no se preocupa por cosas tan banales como ésas, que deja para aquellos a quienes agrada la publicidad y el sensacionalismo baratos.
Podemos tomar, por tanto, una esponja y borrar de la pizarra a cualquier individuo u organización que no esté dispuesto a poner las cartas sobre la mesa y a revelar sus antecedentes.
Es una desgracia que el paladar popular se haya visto tan estragado con “maravillas ocultas” que es ya incapaz de asimilar una alimentación sana, a base de hechos reales, que le resulta incluso repugnante. A menos que los antepasados espirituales de una Orden o de un iniciador sean muy remotos tanto en el tiempo como en el espacio, no habrá prestigio posible. Los charlatanes se aprovechan de ello, y se jactan de triunfos y logros que les cuestan tanto demostrar como a nosotros investigar. Sea cual sea la situación en oriente, las líneas de contacto en el plano físico en occidente se han visto hasta tal punto rotas y destruidas en el tiempo histórico que ahora no queda más remedio que recomponerlas y pegarlas como si fuesen una cerámica antigua. No obstante, la experiencia demuestra que, en cuanto se ha realizado parte de esa recomposición, la persona dotada de capacidad psíquica podrá ya descubrir los contactos en el plano interior y reconstruir el eslabón. Eso es lo que se hace de hecho en los modernos Misterios.”

Dion Fortune, ocultista y escritora
Magia aplicada, páginas 98-99
Edaf ediciones, 1983