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04×32 El muro de Adriano en Inglaterra

Muro de Adriano

Seguimos con nuestros programas especiales. Esta vez nos desplazamos hasta el norte de Inglaterra donde todavía perviven restos de la muralla de Adriano, construida por los romanos para evitar la invasión de los pueblos pictos y celtas.

También visitamos el campamento de Vindolanda, uno de los más septentrionales de todo el Imperio Romano.

Todo ello, de la mano de Aleix Gibert, guía de la empresa Viajar por Escocia.

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Abadía de Glastonbury

CUARTO VÓRTICE
Abadía de Glastonbury
La Abadía se encuentra en pleno centro de Glastonbury. Solo quedan sus ruinas, pero, aun así, se siente la fuerza de lo que en su día tuvo que ser esta colosal construcción.
Se cree que cuando estuvo en pie, pudo haber tenido el aspecto que muestra la maqueta.
Enmarcada dentro de un recinto de casi 14 hectáreas, contiene un micro mundo donde se palpa en el aire toda su historia y leyenda.

Se dice que esta iglesia fue fundada mucho antes que la iglesia de Roma, por José de Arimatea, contando con la ayuda y conexión Druídica y en honor a la Diosa. Más tarde se dijo que José de Arimatea hizo construir aquí una iglesia en honor a la Virgen María.

Pero se sabe también que mucho antes, José de Arimatea traía aquí a su joven sobrino Jesús para que fuera educado en los misterios de la Diosa ya que los Druidas y Druidesas lo reconocieron como una reencarnación del legendario guerrero celta Cu Chulain y que por eso le llamaban el Archidruida.

En el año 704 bajo el mandato del Rey Ine, se construyó en este paraje una iglesia en honor de San Pedro y San Pablo, y este centro de culto se convirtió en el monasterio más rico y más visitado del país donde llegaban peregrinos de todas partes de Europa.

San Dunstan fue Abad entre los años 940 y 956, y, un incendio devastador destruyó casi por completo el edificio en el año 1184.
Sus posteriores abades la reconstruyeron con la ayuda de donaciones hasta que con el reinado de Enrique VIII y sus malas relaciones con la iglesia de Roma, cesaron los donativos y cuidados tanto para ésta como para otras fundaciones, ensañándose particularmente con la Abadía de Glastonbury, llegando incluso a asesinar por decreto, al abad de la época Richard Whiting.
Fue Thomas Cronwel quien mando ejecutarlo brutalmente acusándolo de alta traición al rey. Resulta anecdótico que un año más tarde, el propio Thomas Cronwel también fuera acusado de alta traición y ejecutado.
La Abadía, Glastonbury, Avalon, Druidas, Druidesas…. todo quedo en el olvido hasta el siglo XIX con el resurgir de las leyendas artúricas. De alguna manera, fue Arturo, el Grial y la Dama del Lago quienes impidieron que las ruinas de la Abadía y la magia y herencia de Avalon fueran destruidas y olvidadas, pues la inspiración de poetas, escritores, pintores y personas sensibles, trajeron de nuevo al presente todo el poder de Avalon, y así hoy en día podemos visitar esta Abadía y sentir toda la grandeza que en este lugar un día fue esplendorosa.
Fue en 1911 cuando unos monjes extendieron la noticia del hallazgo casual de la tumba del rey Arturo y de Ginebra debajo de una piedra en la que encontraron una cruz de plomo con la siguiente inscripción en latín:
Hicfacet sepultus inclitus rex arturius in insula avalonia
Aquí yace enterrado el ínclito rey Arturo, en la isla de Avalón

Y más abajo se encontró el esqueleto de un hombre que tenía en sus manos un mechón de pelo rubio que se supuso perteneció a la Reina Ginebra.

Se colocaron estos restos en una tumba de mármol negro frente el altar principal de la Abadía,
Se mezcla la historia y la leyenda en un acto continuado de descrédito por parte de algunos monarcas como Enrique II en su afán de desprestigiar la existencia del rey Arturo, los Druidas, y todo lo que a religión pagana o católica tuviera referencia, por lo que aquí, como en otros lugares mágico-sagrados, tenemos que centrarnos en lo que nuestra intuición y nuestro corazón nos diga.
Se dice que algunas noches el fantasma del Abad, que injustamente fue ajusticiado, ronda por este lugar.
Hoy en día la Abadía pertenece al fideicomiso diocesano de las ciudades de Bath y Wells.
Emblemático de Glastonbury es el cuervo y aquí, en la Abadía podremos ver cuervos en todos los magníficos árboles.
Para la tradición celta, los árboles son de vital importancia (como podrás ver en otro apartado) y aquí en la Abadía, podemos conectarnos al ejemplar por el que cada uno de nosotros se sienta atraído.
Especiales son los manzanos. La misma palabra Avalon quiere decir manzano, siendo, además, el árbol y fruto de la Diosa.
Dentro del recinto de la Abadía sigue estando el antiguo huerto de los manzanos de las sacerdotisas de la Diosa.
Tomado de la página de Lina Linares

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El lamento de Deor

El Libro de Exeter

El lamento de Deor es un poema anglosajón en el que el autor, un scop o poeta, se vincula a sí mismo con diversos personajes que pasaron por duras situaciones, similares a las suyas.

Se encuentra en el Libro de Exeter, fechado hacia 960-990 dC., aunque el poema ya había pasado durante generaciones de tradición oral antes de ser transcrito.
Personajes mencionados en el poema:

Welund / Wayland, un mítico herrero esclavizado por el rey Nithhad, aunque se vengó matando a sus hijos y dejando embarazada a su hija Beadohild antes de escapar.

Maethhild / Matilda y Geat son conocidos desde baladas nórdicas con los nombres de Magnild y Gauti. Ella estaba obsesionada por la premonición de que moriría ahogada en un río. Cuando eso ocurre, él realiza un encantamiento con su arpa y logra sacarla del agua. Hay dos versiones del resto de la leyenda: en una ella regresa a la vida; en la otra, sigue muerta y Gauti la entierra, aunque utiliza sus cabellos como nuevas cuerdas de su arpa.

Theodric / Teodorico, señor de Maering, una ciudad de Geatland, donde acabó asesinado. Aunque también podría referirse al rey ostrogodo Teodorico, cuyo final estuvo marcado por sospechas y desconfianzas, tal como ocurre con la temática del poema.

Con Eormenric existe la misma ambivalencia, pues puede referirse al rey ostrogodo, que acabó sus días suicidándose, o a Iormunrekkr, que mató a su esposa Svannhildr porque sospechaba que se acostaba con su hijo. Cuadraría bien en él los calificativos de «rey sombrío» con «formas de lobo».

Heorrenda es el Horant de Kudrun, un poema épico alemán del siglo XIII. Se decía que cuando cantaba, hasta los pájaros callaban para escucharlo.
Con el estribillo con que finaliza cada estrofa, el poeta parece quitar hierro a la tragedia: aquellos personajes tuvieron una vida trágica, pero la vida sigue; también mis problemas pasarán.
 –

Ƿēlund him be ƿurman ƿræces cunnade,

Welund supo del destierro entre las serpientes.

ānhȳdig eorl earfoða drēag,

Hombre de una sola pieza arrastró desventuras.

hæfde him tō gesīþþe sorge ond longaþ,

Sus compañeros fueron el pesar y el anhelo,

ƿintercealde ƿræce; ƿēan oft onfond,

el destierro frío como el invierno. Más de una vez dio con la desdicha,

siþþan hine Niþhad on nēde legde,

desde que Nithhad sujetó con firmes tendones

sƿoncre seonobende on syllan monn.

a quien valía más que él.


Þæs oferēode, þisses sƿā mæg.

Esas cosas pasaron; también pasarán éstas.

Beadohilde ne ƿæs hyre brōðra dēaþ

Beadohilde deploró menos la muerte de sus hermanos

on sefan sƿā sār sƿā hyre sylfre þing,

que la congoja que la afligía.

þæt hēo gearolīce ongieten hæfde

tal como ya podía podía percibir

þæt hēo ēacen ƿæs; ǣfre ne meahte

Estaba encinta y no podía

þrīste geþencan, hū ymb þæt sceolde.

prever lo que le esperaba.


Þæs oferēode, þisses sƿā mæg.

Esas cosas pasaron; también pasarán éstas.

Ƿē þæt Mæþhilde monge gefrugnon

¿Quién no ha oído hablar de Matilde?

ƿurdon grundlēase Gēates frīge,

La pasión del Geata era infinita.

þæt him sēo sorglufu slǣp ealle binom.

El pesaroso amor lo privó del sueño.


Þæs oferēode, þisses sƿā mæg.

Esas cosas pasaron; también pasarán éstas.

Þēodrīc āhte þrītig ƿintra

Teodorico rigió durante treinta inviernos

Mǣringa burg; þæt ƿæs monegum cūþ.

la ciudad de Maering; esto era sabido de muchos.


Þæs oferēode, þisses sƿā mæg.

Esas cosas pasaron; también pasarán éstas.

Ƿē geāscodan Ēormanrīces

Conocemos el corazón de lobo de Ermanarico,

ƿylfenne geþōht; āhte ƿīde folc

que rigió la vasta nación

Gotena rīces. Þæt ƿæs grim cyning.

del reino de los Godos. Ese rey era cruel.

Sæt secg monig sorgum gebunden,

Encadenados por el pesar

ƿēan on ƿēnan, ƿyscte geneahhe

y aguardando la desventura muchos hombres

þæt þæs cynerīces ofercumen ƿǣre.

deseaban que su reino tuviera fin.


Þæs oferēode, þisses sƿā mæg.

Esas cosas pasaron; también pasarán éstas.

 –

Siteþ sorgcearig, sǣlum bidǣled,

El hombre triste yace apesadumbrado,

on sefan sƿeorceþ, sylfum þinceþ

anochece en su alma y piensa

þæt sȳ endelēas earfoða dæl.

que puede ser infinita su porción de rigores.

Mæg þonne geþencan, þæt geond þās ƿoruld

Debe reflexionar que sobre la faz de la tierra

ƿītig dryhten ƿendeþ geneahhe,

el sabio Dios ordena diversos caminos.

eorle monegum āre gesceaƿaþ,

A muchos les da honra y duradera fortuna,

ƿīslīcne blǣd, sumum ƿēana dǣl.

a otros su parte de dolores.

Þæt ic bi mē sylfum secgan ƿille,

En cuanto a mí diré que fui cantor,

þæt ic hƿīle ƿæs Heodeninga scop,

alguna vez el cantor de los heodeningas,

dryhtne dȳre. Mē ƿæs Dēor noma.

amado por mi príncipe. Mi nombre era Deor.

Āhte ic fela ƿintra folgaþ tilne,

Tuve un buen cargo

holdne hlāford, oþþæt Heorrenda nū,

y un señor generoso hasta que Heorrenda,

lēoþcræftig monn londryht geþāh,

diestro en el arte de la poesía, tomó las tierras

þæt mē eorla hlēo ǣr gesealde.

que me dio el protector de los guerreros.

Þæs oferēode, þisses sƿā mæg.

Esas cosas pasaron; también pasarán éstas.

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Norfolk

Ruinas como la de esta iglesia abandonada en Norfolk (Inglaterra) bien pudieron alentar la fantasía de Lewis para escribir El monje.

 

 

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El triunfo del Diablo sobre el Papa

En la Reforma Protestante surgieron representaciones del papa de la Iglesia Católica vencido por el Diablo. Los protestantes consideraban que los católicos, efectivamente habían caido bajo la tentación del maligno por sus grandes riquezas. Aquí traemos una de esas imágenes, proveniente de Inglaterra, en la que el papa es conducido a la presencia del Diablo.

 
Si quieres saber más sobre el Diablo lo puedes leer en Mistérica Nº 2.