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La Gran Pirámide

Quinto Vórtice
La Gran Pirámide

… Cuando la raída galabeya negra del guía y la casaca azul de su general se perdieron por el pasadizo que les había conducido hasta allí, Napoleón apenas tuvo un par de minutos para situarse. Pasado ese tiempo, como si lo hubieran calculado todo con precisión de relojero, su antorcha murió.
Bonaparte se estremeció. Fue como si las puertas de la pirámide se hubieran cerrado de golpe y para siempre.
La oscuridad cubrió el recinto sin miramiento: la entrada al lugar, las dos pequeñas aberturas cuadradas practicadas en las paredes norte y sur de la sala que se perdían muro adentro con destino incierto, así como el gran cofre de granito que presidía la estancia, se sumergieron en una noche repentina y densa.
Todo había quedado cubierto por aquel espeso velo negro. De hecho, el arcón era lo único que había llamado su atención. Se trataba de un tanque suficientemente holgado como para recibir a un hombre en su interior.
¿Era allí donde debía vaciar su alma? ¿A oscuras? ¿Sería en ese lugar donde se determinaría su «peso»? Y en ese caso, ¿cómo?
• La pirámide os guiará -le había advertido Elías Buqtur horas antes, sin anunciarle que le abandonaría a su suerte-. Dejaros llevar por el sagrado poder que legaron a la posteridad los antiguos señores de Egipto. No os resistáis. No tratéis de comprender. Aceptad sólo lo que os llegue.
Napoleón a duras penas podía imaginar que un cofre tan simple hubiera albergado alguna vez el cadáver de un rey. Y que una habitación tan austera hubiera sido en tiempos el sepulcro de un faraón. Fue un error. Perfectamente rectangular y construida con grandes bloques de piedra milimétricamente encajados entre sí, la grandeza del lugar necesitaba cierto tiempo y capacidad de observación para ser apreciada en su justa medida.
La perfección de sus formas, su acabado armonioso y sencillo, la ausencia de inscripciones o adornos superfinos, parecían propios del santuario de una poderosa divinidad dormida, abandonado mucho antes de que el gran Alejandro llegara al Nilo, y probablemente saqueado una y mil veces antes de la visita del corso.
La idea le inquietó.
Con meditada suavidad, casi por instinto, palpó el extremo izquierdo de su fajín en busca de la empuñadura del sable. El mango frío le tranquilizó. Si le salía al paso algún imprevisto, sabría defenderse.
Pero ¿defenderse de quién? ¿O de qué? ¿Acaso no le había advertido Elías que su peor enemigo allá dentro, acaso el más terrible de sus adversarios, sería él mismo? ¿No era aquella una más de las pruebas que le tenía reservada la misteriosa hermandad en la que militaban su intérprete y – ya no lo ponía en duda- su propio general Kléber? ¿O quizá se había confiado demasiado al acompañarlos solo, sin escolta, hasta la peligrosa meseta de Giza, donde ningún extranjero se atrevía a adentrarse sin una fuerte protección militar?
Y decidido, el joven general buscó a tientas el tacto liso y gélido del granito. Tras localizar los perfiles del tanque exactamente donde lo recordaba, se encaramó a uno de sus extremos, tumbándose a todo lo largo que era en su interior. No podía perder nada. Estaba dispuesto a aguardar a que los acontecimientos se sucedieran sin su intervención y resolver aquella embarazosa situación por la más pasiva de las vías.
• ¿Qué quiso decir Elías con que vaciara aquí mi alma para dejármela pesar? -se preguntó mientras apoyaba su espalda contra el fondo del tanque.
Fue entonces cuando Napoleón Bonaparte, el líder de las tropas de ocupación de Egipto, hizo un descubrimiento terrible: aquel ataúd tenía exactamente sus medidas…

Javier Sierra
El secreto egipcio de Napoleón (extracto)

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Machu Picchu

 

SEGUNDO VÓRTICE

MACHU PICCHU
¿Esconde algo Machu Picchu?
«Desde 1998 dedico mis investigaciones a la presencia permanente de los incas en la selva amazónica, el Antisuyo. Uno de los objetivos principales consiste en localizar el Paititi, la mítica ciudad perdida de los incas. También me interesa el estudio de la qellcca, la escritura perdida de esta civilización. En los últimos años hemos encontrado decenas de magníficos complejos arqueológicos al norte del departamento de Cuzco: ¡Fortalezas, necrópolis y ciudadelas completas! Pensamos que la ciudad principal, la que controlaba este territorio, no está tan lejos de nuestra zona de investigación…
Cuando recibí el primer mensaje de David Crespy pensé que era uno de esos iluminados que siempre me escriben sobre temas esotéricos. Hablaba de una puerta visible pero invisible, algo un poco confuso. Pero cuando me envió las fotografías de esta supuesta puerta cambié de opinión, no me lo podía creer. Además, sus explicaciones ulteriores eran muy claras y muy lógicas, pensé que podía confiar en su testimonio…
“La idea de que este edificio pudiera ser una sepultura real, la tumba de Pachacuti, me vino rápidamente a la mente: el edificio domina todo el sector urbano y está localizado a 20 metros de la entrada principal de Machu Picchu. Además, de acuerdo con las tradiciones y según varios arqueólogos como el peruano Guillermo Lumbreras o la historiadora española Carmen Martín Rubio, el noveno soberano inca, fundador del Tauhantinsuyu, fue inhumado en Machu Picchu. El vano de acceso o puerta que localizó David Crespy podría corresponder a la entrada a la tumba de Pachacuti…
“Tras un primer contacto con la ciuadela no lo dudé, se trataba de un contexto funerario. Gracias al trabajo de campo realizado el pasado mes de abril, hemos podido comprobar nuestra hipótesis…
“Los resultados fueron increíbles. Detectamos la presencia de varias gradas, situadas un metro por detrás de la entrada, además de la presencia de metal en las gradas, tal vez objetos funerarios dentro de hornacinas. Estas gradas conducen a una gran cámara de forma cuadrangular. Los georadares detectaron la presencia de más de una decena de cavidades, algunas más pequeñas, tal vez sepulturas de niños, además de varios depósitos de material no ferroso: oro y plata…
“Es un asunto delicado, ya que podría tratarse de un hallazgo muy importante y casi se ha convertido en un asunto de Estado. Varios responsables de los ministerios competentes nos explican que hay políticos que prefieren que sean arqueólogos peruanos quienes realicen la apertura, aunque nuestro grupo está compuesto por un 90% de profesionales de este país. Estamos esperando la respuesta oficial… Podría tratarse de la tumba más grande de todos los incas, de Pachacuti, que es el Napoleón o el Julio César de la civilización inca…

Thierry Jamin
Tomado de una entrevista para el National Geographic por Alec Forssmann, 14 de febrero de 2013

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Los viajes de Gulliver

La palabra que yo traduzco por la isla volante o flotante es en el idioma original Laputa, de la cual no he podido saber nunca la verdadera etimología. Lap, en el lenguaje antiguo fuera de uso, significa alto, y untuh, piloto; de donde dicen que, por corrupción, se deriva Laputa, de lapuntuh. Pero yo no estoy conforme con esta derivación, que se me antoja un poco forzada. Me arriesgué a ofrecer a los eruditos de allá la suposición propia de que Laputa era quasi lapouted: de lap, que significa realmente el jugueteo de los rayos del sol en el mar, y outed, ala. Lo cual, sin embargo, no quiero imponer, sino, simplemente, someterlo al juicioso lector.
(…)
Su Majestad había dado orden de que la isla se moviese al Nordeste y por el Este hasta el punto vertical sobre Lagado, metrópoli de todo el reino de abajo, asentado sobre tierra firme, Estaba la metrópoli a unas noventa leguas de distancia, y nuestro viaje duró cuatro días y medio. Yo no me daba cuenta lo más mínimo del movimiento progresivo de la isla en el aire. La segunda mañana, a eso de las once, el rey mismo en persona y la nobleza, los cortesanos y los funcionarios tomaron los instrumentos musicales de antemano dispuestos y tocaron durante tres horas sin interrupción, de tal modo, que quedé atolondrado con el ruido; y no pude imaginar a qué venía aquello hasta que me informó mi preceptor. Díjome que los habitantes de aquella isla tenían los oídos adaptados a oír la música de las esferas, que sonaban siempre en épocas determinadas, y la corte estaba preparada para tomar parte en el concierto, cada cual con el instrumento en que sobresalía.

En nuestro viaje a Lagado, la capital, Su Majestad ordenó que la isla se detuviese sobre ciertos pueblos y ciudades, para recibir las peticiones de sus súbditos; y a este fin se echaron varios bramantes con pesos pequeños a la punta. En estos bramantes ensartaron las peticiones, que subieron rápidamente como los trozos de papel que ponen los escolares al extremo de las cuerdas de sus cometas. A veces recibíamos vino y víveres de abajo, que se guindaban por medio de poleas.

 

Jonathan Swift
Los viajes de Gulliver
Capítulo II
Descripción del genio y condición de los laputianos. Referencias de su cultura. -Del rey y de su corte. -El recibimiento del autor en ella. -Motivo de los temores e inquietudes de los habitantes. -Referencias acerca de las mujeres.

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Siempre hacia adelante

«Esta mañana, antes del alba, he subido a una colina
y mirado el cielo repleto de estrellas,
y le he dicho a mi alma: cuando abarquemos esos mundos,
y el placer y el conocimiento de todo cuanto encierran,
¿estaremos entonces colmados y satisfechos?
Y mi alma dijo: no, una vez alcanzados esos mundos
proseguiremos el camino.»

Walt Whitman, poeta
Canto a mí mismo

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Dios y las estrellas

Dios y las estrellas

«Un día, el sabio P. Rodés, que Dios tenga en gloria, dio una magnífica conferencia ilustrada con fotografías celestes, alguna con tal profusión de estrellas, que semejaba lluvia de confetti.

Proponíase el buen sabio dar una idea de la inmensidad de Dios ensanchando las dimensiones del universo visible.

Algunos de los oyentes, escépticos en materia científica, considerábamos que muy bien pudiera acontecer que los astrónomos estuvieran inflando el cosmos, y que la inmensidad de Dios, incomparable con cualquier magnitud material no sufre menoscabo aunque descubramos—cosa muy posible, pues la verdad científica es siempre provisional y variable—que lejos de ocupar el universo el vertiginoso número de leguas que los astrónomos modernos, pródigos en ceros a la derecha de la unidad, se esfuerzan en asignarle, sus reales proporciones son las que modestamente calculaba Ptolomeo. No sería por ello, ciertamente, Dios más pequeño, aunque acaso lo fuesen los sueños del hombre.

A este respecto, algo nos enseña la sabiduría oriental.

Descansaba una noche en el desierto el famoso Coronel Lawrence—el de la revuelta de Arabia contra los turcos durante la gran guerra—con varios jefes árabes. Nasir observaba las estrellas con los gemelos del coronel. Los pueblos del desierto es fama que han sido los primeros observadores de la bóveda celeste. Sin embargo, Nasir se asombraba entonces descubriendo luminarias desconocidas. Lawrence aprovechó la oportunidad para hacer una «lección ocasional» de astronomía flammarionesca. Esto reforzaba su prestigio, y por lo tanto, la política de Inglaterra.

De pronto, Auda, el jefe de los Abu Tayi, un noble, pero un verdadero bandido del desierto, le interrumpió:

—¿Por qué aspiran siempre los occidentales a abarcarlo todo?. Detrás de nuestras estrellas, nosotros podemos ver a Dios, que no está detrás de vuestros millones de estrellas… Nosotros conocemos nuestro desierto, nuestros camellos, nuestras mujeres; el resto y la gloria pertenecen a Dios. Si el fin último de la sabiduría consiste en añadir estrella a estrella, nuestra ignorancia tiene mayor encanto.

De este modo, la fe ruda de aquel guerrero ignorante descubría el fallo de la ciencia del astuto coronel inglés.

El jefe de los Abu Tayi comprendió súbitamente que los millones de leguas que los occidentales colocan entre los astros menos apartados, lo que hacen en realidad es alejar al hombre de Dios, dejándolo perdido en un cosmos científico y laico, y que toda la ciencia moderna—en su aspecto teórico— se reduce a la cuenta banal de añadir estrella a estrella, o átomo a átomo, sin fin y sin descanso… Y acaso sin objeto.

Acaso esté más cerca de Dios el árabe ingenuo que no conoció a Jesucristo, que el sabio inglés que, habiéndolo conocido, contando átomos y estrellas, llegó a olvidarlo.»

Vicente Martínez Risco y Agüero, escritor, político y ensayista.

El libro de la Horas.

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El objetivo

El objetivo

«Algún día nos reuniremos
con nuestros hermanos en inteligencia,
(¡Tranquilízate, corazón inquieto!)
¡Qué importa si los seres pensantes de la Tierra
los imaginan de diverso modo!

El hombre llegará al puerto interestelar
de las profundidades metagalácticas;
con la mirada fija en sus instrumentos dirá:
“No estoy solo en el mundo”.

Este fin es sagrado para el hombre
conforme al voto de las generaciones anteriores.
¡Te deseamos paz, lejano mundo desconocido,
cuna de otra inteligencia!»

Glan Onanian
(Publicado por Fantástica. “Molodaia Guardia”, 1965)

 

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¿Eres parte?

«En verdad, pocos adultos pueden ver la naturaleza. La mayoría de la gente no ve el sol. Al menos tienen una visión muy superficial… Cruzando un campo desnudo, nevado, al atardecer, bajo el cielo nublado, sin tener en mis pensamientos ninguna ocurrencia especial, he disfrutado de un éxtasis perfecto. Me siento feliz hasta casi tener miedo. Dentro de estos campos de Dios, un reino de decoro y santidad, se viste un festival perenne, y el invitado no ve cómo podría cansarse de él en mil años. En el bosque, volvemos a la razón y a la fe. Allí me siento que en la vida no me puede ocurrir nada, ninguna desgracia o calamidad que la naturaleza no pueda reparar. De pie sobre el suelo desnudo -mi cabeza se baña en el aire alegre, y elevada al espacio infinito- todo egoísmo desaparece. Me vuelvo un ojo transparente; no soy nada; lo veo todo; las corrientes del Ser Universal circulan a través de mí; soy parte integrante de Dios.»

Ralph Waldo Emerson,  escritor, filósofo y poeta.

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Ghost in the Shell 2017: the Augmented Human

La versión de Rupert Sanders de Ghost in the Shell no dejará impasibles a los admiradores del manga y del anime originales. Frente a la complejidad filosófica e intelectual de las versiones japonesas originales, el Ghost in the Shell  de 2017 se simplifica enormemente para centrarse en la búsqueda de la identidad personal por parte de la mayor Mira Kullian, interpretada por Scarlett Johannson (algo muy similar, por otra parte, a lo que le ocurría al oficial Alex J. Murphy en el Robocop de Paul Verhoeven de 1987).

Pese a su simplicidad argumental, la versión de Sanders presenta numerosas referencias estéticas interesantes. Destaca la plasmación de ese Tokio futurista invadido de hologramas y proyecciones de realidad aumentada que literalmente se vierten sobre los ciudadanos. Sin embargo, la sensación es que esa tecnología ya está caduca, superada, incluso que es algo vintage, como los anuncios de neón en las grandes pantallas de Blade Runner.

Uno de los puntos más inquietantes del remake de Ghost in the Shell orbita en torno a la cuestión del “perfeccionamiento humano” o Augmented Human. Los personajes del film tienen la opción y la capacidad de mejorarse, modificarse de forma consciente para adquirir nuevas capacidades, tanto físicas como mentales. En un futuro donde la convivencia con robots y androides se plantea como habitual (robots geisha de compañía, sicarios, camareros y otros muchos personajes resultan tener más circuitos que carne…), los seres humanos luchan contra sus límites y desventajas naturales respecto los seres cibernéticos a través de implantes, injertos y modificaciones genéticas de todo tipo.

Sin embargo, en nuestro mundo real de 2017 ya están teniendo lugar algunas de esas innovaciones que caracterizan al Augmented Human: desde el uso del Smartphone conectado a Internet que amplia nuestra memoria y conocimiento, a avances en el campo de la genética, la impresión en 3D de órganos y tejidos, los tatuajes digitales o la realidad aumentada aplicada en entornos laborales.

En Ghost in the Shell 2017 podemos encontrar al menos 5 plasmaciones de este Augmented Human que ya están ocurriendo, siempre con la lupa de la imaginación que caracteriza a la ciencia ficción.

1. Trasplante de cerebro

La mayor Mira Kullian, interpretada por Johannson, posee un cuerpo 100% sintético en el cual se ha trasplantado un cerebro humano. En 2015 un cirujano italiano saltaba a los titulares al anunciar la posibilidad de realizar el primer trasplante de cuerpo entero, y en muchos centros de investigación y médicos se sigue investigando en torno al trasplante de cerebros. En este sentido, algunos expertos reflexionan sobre la continuidad de la identidad personal (“alma” o “personalidad”, es decir, aquello que nos hace únicos) en caso de que nuestro cerebro fuera trasplantado a otro cuerpo o nos tele transportásemos. Este es justo el caso que se plantea en el Ghost in the Shell 2017.

2. Bioimpresión de órganos en 3D

Uno de los agentes especiales de la Sección 9 se ha “mejorado” través de un implante de hígado que le permitirá seguir bebiendo alcohol sin límites, una especie de “reset” radical. Seguramente ese órgano esté impreso en 3D o producido sintéticamente en un laboratorio: la bioimpresión de órganos y la impresión en 3D de prótesis es ya una realidad.

3. Realidad aumentada en ambiente laboral

Tras una fuerte explosión, los ojos de Batou, el fiel compañero de la mayor Kullian, sufren graves daños, por lo que son sustituidos por unas lentes que le permiten ver en la oscuridad, mirar a través de determinados materiales y obtener información adicional del mundo real. Las Google Glass fueron pioneras en este sentido. En la actualidad, las MS HoloLens y otros dispositivos de realidad aumentada permiten tener meta información sobre lo que vemos “en el mundo real”; esto resulta especialmente útil en entornos donde exista un riesgo real de accidente para ayudar a los operarios a realizar de forma segura su trabajo , o bien auxiliarles en caso de urgencia, como es el caso de este chaleco inteligente que advierte de fugas de gas o de caídas accidentales.

4. Mejora genética
Una vía alternativa a la de los implantes es la mejora genética del sujeto. Como en Gattaca, en el Ghost in the Shell de 2017 se plantea un futuro en el que la selección genética condiciona que las personas se dediquen a trabajos más intelectual o físicos, como los marines del cuerpo especial de la Mayor. Sin llegar a esos extremos, en la actualidad ya se ha establecido una relación entre genética y entrenamiento, y muchas empresas demuestran cómo través de un sencillo análisis de nuestra secuencia de ADN podemos cambiar ciertos hábitos que potenciarían nuestras capacidades (no solo deportivas, sino en muchos otros aspectos cotidianos), convirtiéndonos con nuestros genes y esfuerzo personal en ese modelo realista y alcanzable de Augmented Human.

5. Exoesqueletos

Al final de Ghost in the Shell entra en acción un impresionante tanque araña que pone en serios aprietos a la Mayor. En el remake no tenemos la oportunidad de ver su contrapartida híbrida: humanos con exoesqueletos capaces de levantar grandes pesos, con visión nocturna y una total precisión y seguridad en sus movimientos. En la actualidad la realidad de los exoesqueletos está muy lejos de lo que el imaginario colectivo entiende (“soldados cibernéticos” a lo Iron Man), y sus aplicaciones reales prácticas se centran sobre todo en la rehabilitación de pacientes con paraplejias o enfermedades que limitan sus capacidades motoras.

En conclusión:

Son otras muchas las innovaciones que podemos ver en Ghost in the Shell 2017 y que hoy ya están comenzando a ser parte de nuestra vida: realidad aumentada para saber más información de lugares o personas desconocidas, coches automáticos, hackeo de sistemas (en la película, incluso de mentes humanas…), termo camuflaje al estilo de la capa de invisibilidad de Harry Potter… Un futuro estimulante que sin duda es más presente de lo que pensamos.

Y por supuesto, antes de terminar, recomendamos la lectura imprescindible de los dos mangas originales de Masamune Shirow, así como el visionado de la maravillosa versión anime original de Mamoru Oshii del año 1995.

Para saber más: