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Kenneth Arnold y el Monte Rainier

PRIMER VÓRTICE

Kenneth Arnold y el Monte Rainier

La historia de lo que observé en los montes de Cascade, por increíble que pueda parecer, es positivamente cierta. Nunca he pedido ni he querido la menor notoriedad por haber estado en el lugar apropiado en el momento adecuado. Informé sobre algo que, con toda certeza, cualquier piloto habría informado. No creo de ningún modo que mi observación se debiera a una sensibilidad de la vista distinta a la normal en cualquier piloto.
El martes 24 de junio de 1947 había terminado mi trabajo para la Central Air Service de Chehalis, Washington, y a las dos de la tarde despegué de ese aeropuerto con la intención de dirigirme a Yakima, Washington. Mi viaje se retrasó durante una hora con el fin de buscar un gran transporte de la Marina que se suponía había caído en el lado sudoeste de Monte Rainier o en sus alrededores, en el Estado de Washington, y que no se ha encontrado hasta el momento.
Volé directamente hacia Monte Rainier, tras haber alcanzado una altitud de 9.500 pies, que es aproximadamente la elevación de la alta meseta de la que surge Monte Rainier. Hice un vuelo de rastreo por el lado oeste de la elevada altiplanicie buscando el aparato en las diversas crestas y luego descendí hasta la vertiente lateral del cañón, en donde se encuentra Ashford, Washington.
Como no pude ver nada que se pareciera a la nave perdida, di un giro de 300 grados a la derecha por encima de la pequeña ciudad de Mineral, y me dirigí nuevamente a Monte Rainier. Me elevé a una altitud de 9.200 pies. El aire estaba tan tranquiló ese día que el volar se convertía en un auténtico placer y, como hacen casi todos los pilotos cuando están a gran altitud y se encuentran con esas condiciones atmosféricas, puse mi avión en dirección a Yakima, Washington, que estaba casi al este de mi posición, y me senté a observar el cielo y la tierra. A mi izquierda, a unas quince millas de distancia y creo que a 14.000 pies de altitud, había un DC-4. El cielo y el aire eran tan límpidos como el cristal.
Apenas llevaba dos o tres minutos con ese curso cuando observé sobre mi avión el reflejo de un fulgor brillante. Me sorprendió, pues creí que se debía a que me encontraba muy cerca de algún otro aparato. Escudriñé el cielo en todas direcciones, pero no pude encontrar el origen del reflejo hasta que miré hacia la parte septentrional izquierda de Monte Rainier, en donde observé una cadena de nueve aparatos de extraño aspecto que volaban de norte a sur a una altitud aproximada de 9.500 pies, con una dirección definida de unos 170 grados. Se aproximaban rápidamente a Monte Rainier, por lo que supuse se trataba de aviones con propulsión a chorro. De cualquier manera, el caso es que descubrí que el reflejó procedía de ellos, pues cada pocos segundos dos o tres descendían o cambiaban ligeramente de posición, de forma que el sol incidía en ellos en un ángulo que permitía el reflejo directo en mi avión.


Como los objetos estaban muy lejos, durante varios segundos no pude darme cuenta de cuál era su forma o su formación. En seguida se acercaron a Monte Rainier y pude ver sus perfiles contra la nieve con mucha claridad. Me resultó extraño no verles las colas, pero supuse que se trataba de algún tipo de aviones de propulsión a chorro. Decidí medir su velocidad, pues tenía dos puntos definidos que me permitían hacerlo; el aire estaba tan claro que era fácil ver los objetos y determinar su forma y tamaño a casi cincuenta millas de distancia. Recuerdo bien que en el reloj colocado en el panel de conducción faltaba un minuto para las tres cuando el primer objeto de la formación pasó al borde sur de Monte Rainier.
Observé los objetos con gran interés, pues nunca había visto antes aviones que volasen tan cerca de las cimas de las montañas; volaban en dirección sur-sudeste, descendiendo por la parte trasera de una cadena de montañas. Creo que su altitud podía variar en mil pies hacia arriba o hacia abajo, pero desde mi punto de observación se mantenían en el horizonte, lo que indicaba que mantenían la misma altitud que yo. Volaban de la misma forma que he visto hacerlo a los gansos, como si estuvieran unidos en una formación diagonal. Parecían mantener una dirección definida, pero aparecían y desaparecían tras las cimas de las más altas montañas.
Apenas llevaba dos o tres minutos con ese curso cuando observé sobre mi avión el reflejo de un fulgor brillante. Me sorprendió, pues creí que se debía a que me encontraba muy cerca de algún otro aparato. Escudriñé el cielo en todas direcciones, pero no pude encontrar el origen del reflejo hasta que miré hacia la parte septentrional izquierda de Monte Rainier, en donde observé una cadena de nueve aparatos de extraño aspecto que volaban de norte a sur a una altitud aproximada de 9.500 pies, con una dirección definida de unos 170 grados. Se aproximaban rápidamente a Monte Rainier, por lo que supuse se trataba de aviones con propulsión a chorro. De cualquier manera, el caso es que descubrí que el reflejó procedía de ellos, pues cada pocos segundos dos o tres descendían o cambiaban ligeramente de posición, de forma que el sol incidía en ellos en un ángulo que permitía el reflejo directo en mi avión.

Como los objetos estaban muy lejos, durante varios segundos no pude darme cuenta de cuál era su forma o su formación. En seguida se acercaron a Monte Rainier y pude ver sus perfiles contra la nieve con mucha claridad. Me resultó extraño no verles las colas, pero supuse que se trataba de algún tipo de aviones de propulsión a chorro. Decidí medir su velocidad, pues tenía dos puntos definidos que me permitían hacerlo; el aire estaba tan claro que era fácil ver los objetos y determinar su forma y tamaño a casi cincuenta millas de distancia. Recuerdo bien que en el reloj colocado en el panel de conducción faltaba un minuto para las tres cuando el primer objeto de la formación pasó al borde sur de Monte Rainier…

 

 

 

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La historia secreta de las plantas

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Jesús Callejo Cabo.

Sabiduría ancestral de las plantas.

Editorial Arcopress. Córdoba, 2015.

197 págs.

17 €

 

Jesús Callejo, a buen seguro conocido por todos vosotros por dirigir el programa de radio La escóbula de la brújula, continúa con su labor de divulgación sobre el misterio, esta vez indagando todo lo que de mágico tiene la sabiduría sobre las plantas. Ya son más de veinte títulos publicados en los que este genial leonés comparte su saber con aquellos inquietos que queremos conocer más acerca de los enigmas de nuestra cultura y nuestra historia.

En Sabiduría ancestral de las plantas, Jesús Callejo nos adentra en el mundo del reino vegetal y sus conexiones con las personas desde los tiempos más remotos. Y es que el hombre se ha relacionado con las plantas desde que tuvo conciencia de sí mismo. Obviamente, fueron el primer alimento humano, antes de que supiésemos cultivarlas y cosecharlas. De este modo, el milagro de su crecimiento, desconocido entonces, las hizo formar parte de los elementos mágicos de los primeros homo sapiens.

A lo largo de la historia hemos ido dándonos cuenta de la utilidad de los vegetales, ya fuera como remedios para enfermedades, recursos para la adivinación o instrumentos mágicos para la elaboración de hechizos o conjuros. Y es que Jesús Callejo en esta obra, con un lenguaje accesible para todos, va recorriendo los distintos usos de las plantas y su vinculación mágica: cómo fue utilizada la botánica por las brujas, cuál fue su relación con los elfos, cómo fue vista desde el aspecto religioso, cómo usaron las plantas civilizaciones como los vikingos o los hindúes, cómo cambió la dieta occidental con la llegada al Nuevo Mundo… Todo esto narrado de manera magistral, salpicando la lectura de anécdotas y curiosidades relacionadas con el mundo vegetal.

Si ha habido un capítulo que me ha llamado especialmente la atención es el dedicado a las recetas-milagro. Aquí Jesús Callejo explica cómo algunos elementos vegetales se han convertido en grandes remedios para todo: la búsqueda de la gran panacea. Nos explica cuáles han sido a lo largo de la historia esos elixires, pócimas o ungüentos que servían para curar todo mal o, incluso, devolver la juventud al que los tomaba. Así, nos habla de la pomada de la condesa, el agua de la reina de Hungría, el famoso bálsamo de Fierabrás o el aceite de Aparicio.

Estoy seguro de que el lector interesado por los enigmas y misterios va a encontrar en Sabiduría ancestral de las plantas un saber consustancial al ser humano,  además de descubrir lo mucho que el campo de la botánica tiene que ver con nuestra parte mágica, a través de la descripción de todo tipo de usos y costumbres relacionados con el mundo vegetal.

Pedro Ortega

Conferencia – “Los Misterios De La Música” por Alfonso Hernández

Clave de Sol

* Día: Jueves, 28 de mayo de 2015.
* Hora: 19:30 horas.
* Lugar: Casa de Cantabria – c/ Pío Baroja, 10 – Madrid

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El próximo jueves 28 de mayo de 2015, os invitamos a asistir a la conferencia titulada “Los Misterios De La Música” y que será impartida por Alfonso Hernández (ingeniero de telecomunicaciones y arquitecto de sistemas), y en la cual nos hablará sobre que la música es algo más que sonidos armoniosos que escuchamos los seres humanos, a través de nuestros oídos, sino un fenómeno universal que está en lo profundo de la Naturaleza.

Hablará sobre las investigaciones neurocientíficas que se han realizado, en las dos últimas décadas, acerca de la música y sus efectos sobre los seres humanos y sobre nuestros cerebros. Y expondrá, también, diferentes manifestaciones misteriosas de la música en los seres humanos, incluyendo su poder curativo, y su importancia en las Experiencias Cercanas a la Muerte o en los Sueños. Y, también, hablará sobre los misterios de la música relacionados con animales, plantas e, incluso, con el agua.

Posteriormente el público podrá realizar un turno de preguntas.

Os animamos a venir y disfrutar con nosotros de esta conferencia.

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* Sobre el ponente:
Nacido en la provincia de Murcia, estudió Perito Industrial en Cartagena e Ingeniero Superior de Telecomunicación en Madrid. Trabajó toda su vida profesional para la Empresa Multinacional IBM, dedicándose a la Informática. Los 10 últimos años en IBM trabajó como Arquitecto de Sistemas para Repsol, Endesa y Telefónica.  Cuando se prejubiló en 2004, entró a formar parte de la Sociedad Española de Parapsicología y de la Sociedad Española de Antropología y Tradiciones Populares. Desde entonces se dedica a estudiar los “Misterios en la Frontera de la Ciencia”, preparando Informes y Conferencias para la SEDP.

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Recordad que para estar al día de los eventos relacionados con el mundo del misterio, además de aquí, os aconsejamos apuntaros al grupo «Eventos del Misterio» ( https://www.facebook.com/groups/eventosdelmisterio ) para recibir los nuevos eventos eventos y actualizaciones, y visitar el apartado «Eventos» para ver la agenda ordenada de todos los que hay puestos hasta la fecha.

 

Conferencia – “Los Misterios De La Música” por Alfonso Hernández

Clave de Sol

* Día: Jueves, 28 de mayo de 2015.
* Hora: 19:30 horas.
* Lugar: Casa de Cantabria – c/ Pío Baroja, 10 – Madrid

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El próximo jueves 28 de mayo de 2015, os invitamos a asistir a la conferencia titulada “Los Misterios De La Música” y que será impartida por Alfonso Hernández (ingeniero de telecomunicaciones y arquitecto de sistemas), y en la cual nos hablará sobre que la música es algo más que sonidos armoniosos que escuchamos los seres humanos, a través de nuestros oídos, sino un fenómeno universal que está en lo profundo de la Naturaleza.

Hablará sobre las investigaciones neurocientíficas que se han realizado, en las dos últimas décadas, acerca de la música y sus efectos sobre los seres humanos y sobre nuestros cerebros. Y expondrá, también, diferentes manifestaciones misteriosas de la música en los seres humanos, incluyendo su poder curativo, y su importancia en las Experiencias Cercanas a la Muerte o en los Sueños. Y, también, hablará sobre los misterios de la música relacionados con animales, plantas e, incluso, con el agua.

Posteriormente el público podrá realizar un turno de preguntas.

Os animamos a venir y disfrutar con nosotros de esta conferencia.

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* Sobre el ponente:
Nacido en la provincia de Murcia, estudió Perito Industrial en Cartagena e Ingeniero Superior de Telecomunicación en Madrid. Trabajó toda su vida profesional para la Empresa Multinacional IBM, dedicándose a la Informática. Los 10 últimos años en IBM trabajó como Arquitecto de Sistemas para Repsol, Endesa y Telefónica.  Cuando se prejubiló en 2004, entró a formar parte de la Sociedad Española de Parapsicología y de la Sociedad Española de Antropología y Tradiciones Populares. Desde entonces se dedica a estudiar los “Misterios en la Frontera de la Ciencia”, preparando Informes y Conferencias para la SEDP.

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Recordad que para estar al día de los eventos relacionados con el mundo del misterio, además de aquí, os aconsejamos apuntaros al grupo «Eventos del Misterio» ( https://www.facebook.com/groups/eventosdelmisterio ) para recibir los nuevos eventos eventos y actualizaciones, y visitar el apartado «Eventos» para ver la agenda ordenada de todos los que hay puestos hasta la fecha.

 

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La tormenta

Tormenta

Como buen romántico, Turner se siente infinitamente pequeño ante las fuerzas de la naturaleza. Por ello, muchos de los lienzos van a representar la pequeñez del hombre ante los fenómenos naturales. Uno de los más espectaculares es esta tormenta.