En 1999, el Nokia 8110 que utilizaba Neo en “Matrix” se convirtió en un superventas tras el estreno de la película, y actualmente es un objeto de culto coleccionado por los incondicionales de la saga. ¿Quién no querría poseer un móvil con tapa con el cual podías hacer llamadas y enviar SMS a Matrix?

«Neo, estoy dentro».

Las nuevas tecnologías siempre han tenido un papel preponderante en el cine en general, especialmente en el de ciencia ficción y cada vez más en el de suspense y terror. ¿Cómo hubiera sido la trama de «Scream» (1996) si la primera llamada del asesino, en vez de a un teléfono fijo inalámbrico, hubiera sido a un Smartphone con GPS y con opción de llamada de emergencia simultánea?

Una llamada para gritar.

Las tecnologías se van actualizando con el paso de los años: en la japonesa “Ringu” (1998) una cinta VHS es el medio de contagio imparable de una maldición en cadena. ¿Podría en la actualidad un vídeo de YouTube causar el mismo efecto? En “Pontypool” (2008) la radio era la causante de la propagación de una terrible epidemia zombi. Y en “Stay Alive” (2006) el terror escapa de los videojuegos para perseguir a los jugadores en la vida real.

Pontypool: «controla el lenguaje y controlarás el mundo».

En este post nos detendremos a comentar “Unfriended”. Estrenada en 2015, la película versa sobre un grupo de amigos que sufren en sus propias carnes el terrorífico acoso de «billie227», un usuario de Skype desconocido. La cinta cosechó críticas muy desiguales. Aunque no se puede considerar una obra maestra del género por su montaje, argumento o interpretaciones, sí que debe resaltarse la originalidad de su montaje y concepción. Se trata de una variación del llamado género de metraje encontrado característico de las películas de terror basadas supuestamente en hechos reales (falsos documentales), en las cuales una parte se muestra como material exclusivo o inédito que se descubre junto con el espectador. El ejemplo que creó el precedente más conocido es “El misterio de la bruja de Blair” (1999).

«El misterio de la bruja de Blair», poco antes de que los hechos se descontrolen.

En el caso de “Unfriended”, toda la película se desarrolla en tiempo real sobre las pantallas de ordenador y Smartphone de los amigos que, conectados por Skype, Facebook, YouTube y otras redes, van experimentando el acoso y ataque de un terrorífico desconocido que paulatinamente irá desvelando su identidad.

«Billie227» se lo hará pasar realmente mal a este grupo de amigos.

La originalidad de la cinta radica en cómo se va saltando de una pantalla a otra, de una red social a otra, como en la vida real, compartiendo imagen, voz, datos o informaciones en público o en privado. La cinta también pone de manifiesto el poder de las redes sociales como palanca para socializar y darse a conocer a otros en un sentido positivo o negativo: nos hace reflexionar sobre cómo un contenido publicado sin consentimiento o utilizado con ánimo destructivo, como por ejemplo un vídeo poco decoroso, puede arruinar la vida de una persona sin remedio.

Skype, Facebook y YouTube nos sirven para comunicarnos hoy. ¿Cómo será en 5 años?

Son muchos los autores que advierten del peligro de las redes sociales para los jóvenes y de la “inconsciencia” de los más jóvenes hacia los contenidos que publican, sin calibrar los riesgos de quién, cuándo y para qué los puede ver. Por el contrario, otros autores como Jeff Jarvis en su obra “Partes públicas” defienden el poder de la «publicitación del yo»: si publicas todo y eres honesto contigo mismo, no tienes nada que ocultar ni de lo que sentirte avergonzado. Dicho de otro modo, si te comportas en las redes sociales como “en la vida real”, todo forma parte de una misma entidad en la que no hay nada que esconder.

Jeff Jarvis y sus «partes públicas».

Más allá de este posible debate y controversia, “Unfriended” sentó un precedente en el modo de narrar historias a través de las nuevas tecnologías en el cine, y de hecho se está preparando una secuela. Quizá el siguiente paso sea hacer que los espectadores, desde el cine o desde el otro lado de sus Smart TVs, puedan contribuir al argumento y participar en la construcción de la historia, en una experiencia total de narrativa transmedia. Permaneceremos atentos a nuestras pantallas.

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