William Beckford.

Vathek y sus episodios. (reed.).

Valdemar. Madrid, 2015.

388 págs.

27,50 €

 

Podemos afirmar que William Beckford fue un adelantado a su época. Genial literato a la par que vividor, Beckford aportó una nueva perspectiva a la literatura que se cultivaba a finales del xviii y comienzos del xix. Fue coetáneo de William Blake, y si bien ambos fueron innovadores, los dos siguieron sendas diferentes.

Beckford, heredero de una gran fortuna, tuvo una vida más que acomodada; lo que le permitió vivir no solo desahogadamente, sino realizar innumerables viajes y dilapidar su fortuna. Célebre fue su estancia en la lusitana villa de Sintra, donde residió en el espectacular palacio de Monserrate.

La producción de Vathek se llevó a cabo en un visto y no visto: le hicieron falta tan solo tres días y dos noches para escribir (y además en francés) esta obra, que vio la luz en 1787. Vathek tiene algo de cuento gótico, pero está escrito como una narración oriental. De este modo, no solo utiliza el elemento siniestro vinculado a lo gótico de un modo diferente a los escritores canónicos del género, sino que también, gracias a sus vastos conocimientos, escribe la historia al estilo de Las mil y una noches; quintaesencia del relato oriental que había irrumpido en Europa durante 1704 con su primera edición en francés. Con ello se adelantó al orientalismo, la fiebre que llevara a todos los eruditos de la Europa decimonónica a idolatrar cuanto viniese de oriente.

La erudición de Beckford sirve para construir todo un monumento a la vida del deleite, enmarcado en una geografía de lugares y cultos religiosos y mágicos que se extiende desde Egipto hasta la India, recorriendo todo el Oriente Medio. Estos reinos, a veces verídicos y a veces fantásticos, son el lugar a donde los personajes de la novela quieren ir, más allá de los placeres mundanos, para descubrir un sinfín de sensaciones vedadas al común de los mortales. Aunque el autor da rienda suelta a su imaginación y permite a sus protagonistas sobrepasar los gozos mortales, estos lo hacen a costa de la violencia y el crimen. Por esa razón, Beckford los confinará finalmente en el lugar que merecen: una especie de infierno de hastío en el que vivirán eternamente.

La edición que nos presenta Valdemar consta de una serie de episodios adicionales a la novela original, que fueron redescubiertos y editados por vez primera en 1912. Estos cuentos nos hablan de otros personajes disolutos, cuyo fin emulará al del perverso Vathek en su fantasmal destierro. Además, este volumen cuenta con un prólogo de Mallarmé, lo que nos da una idea de la importancia que Vathek tuvo para las letras simbolistas de finales del xix.

La magia, la crueldad, la fantasía y la opulencia colman de interés a partes iguales esta gran novela de Beckford, quien supo anticiparse a su tiempo, ya que la obra no ha perdido vigencia en nuestros días. Tanto es así, que esta novela fue elegida como el volumen inaugural de la serie Valdemar Gótica, la cual quedó pronto descatalogada, pero vuelve a estar disponible en esta reedición.

 

Pedro Ortega